Imagen
Por Yamil Jara
En el norte neuquino, una jornada puede pasar del sol a la lluvia, el granizo y los truenos en poco tiempo. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas por tormentas para distintas zonas de la provincia y los especialistas advierten que El Niño está en desarrollo, aunque no explica por sí solo cada episodio.

El Huecú, 12 de octubre de 2026.-

El cielo puede amanecer despejado y, sin demasiado aviso, cambiar de ánimo. En el norte neuquino, el sol pierde terreno, las nubes avanzan y en cuestión de minutos llegan la lluvia, los truenos, el granizo o un chaparrón intenso. La escena, que sorprende a quienes están al aire libre o deben trasladarse, se repite como una muestra de la inestabilidad que atraviesa distintas zonas de la provincia.

No es solamente una impresión cotidiana. Este lunes 12 de octubre, el Gobierno de Neuquén informó que, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se esperaban tormentas eléctricas aisladas desde el mediodía en el norte y noroeste, con posibilidad de extenderse al centro, el sur, la Confluencia y la región del Limay. Para distintos sectores se emitieron alertas amarilla y naranja por lluvias abundantes en cortos períodos, actividad eléctrica, ocasional caída de granizo y ráfagas de viento.

La advertencia naranja incluyó a Barrancas, Chos Malal, El Huecú, parte de Andacollo, Loncopué, Las Lajas y Añelo. Para esas zonas, el pronóstico oficial señaló acumulados de lluvia que podían ubicarse entre 20 y 50 milímetros, con posibilidad de superar esos valores de manera localizada. En otras localidades se mantuvo una alerta amarilla.

Imagen

El Niño, una parte de la explicación

La pregunta aparece cuando el tiempo cambia de forma tan abrupta: ¿es El Niño el responsable? El SMN confirmó en su informe de septiembre que las condiciones del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) correspondían a una fase cálida y que existía una probabilidad muy alta de que continuara durante la primavera, con intensidad fuerte o muy fuerte.

El Niño modifica patrones de circulación atmosférica y puede influir en la distribución de las lluvias. Sin embargo, su presencia no permite atribuir automáticamente cada tormenta local al fenómeno. Para explicar lo que ocurre en un lugar y en un momento determinado también deben considerarse las condiciones atmosféricas de corto plazo, la humedad y la evolución de los sistemas de tormenta. Por eso, las alertas y los pronósticos del SMN siguen siendo la referencia para conocer el riesgo inmediato.

En una provincia extensa y con geografías muy distintas, la experiencia del tiempo tampoco es igual en todas partes. Mientras en una localidad puede sostenerse el sol, a pocos kilómetros pueden desarrollarse nubes de gran altura y precipitaciones intensas. Esa variación exige prestar atención a los avisos oficiales, especialmente cuando se anuncian tormentas capaces de producir granizo, ráfagas o acumulación de agua en poco tiempo.

Seguir los avisos y tomar precauciones

Ante la posibilidad de que las condiciones se intensifiquen, las autoridades recomendaron mantenerse informados por canales oficiales y consultar el estado de las rutas antes de viajar. También aconsejaron evitar la circulación nocturna cuando las condiciones lo ameriten y respetar las indicaciones de los equipos desplegados en el territorio.

La imagen de una tarde que cambia en minutos resume una situación que requiere atención, pero no alcanza por sí sola para anticipar qué ocurrirá después. La clave es distinguir entre la percepción local, el pronóstico inmediato y las tendencias climáticas de mayor alcance. El Niño forma parte del escenario de esta primavera; la evolución de cada tormenta, en cambio, debe seguirse a través de las actualizaciones meteorológicas.