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Un imprevisto y dramático episodio conmocionó a los vecinos y automovilistas que transitaban este lunes por la tarde en cercanías de la localidad cordillerana de Junín de los Andes.

En plena luz del día y en las inmediaciones del barrio Jardines del Chimehuín, un ejemplar de ciervo irrumpił de manera repentina sobre la calzada de la Ruta 40, a la altura de los cerros de pinos pertenecientes a la Corporación Forestal Neuquina (CORFONE S.A.).

El animal protagonizó un salto de película sobre un vehículo en marcha antes de colisionar fatalmente contra un camión de carga. De acuerdo con los datos brindados por el comisario Félix Gómez, director de Seguridad Zona Sur, el accidente se registró pasadas las 16 horas. Si bien el violento impacto generó momentos de suma tensión y daños materiales considerables en el lateral izquierdo del transporte pesado —específicamente a la altura del espejo retrovisor—, las autoridades confirmaron afortunadamente que no se registraron personas lesionadas entre los conductores involucrados.


Maniobra extrema, advertencias viales y destino solidario


El conductor del camión relató que circulaba en dirección a la localidad cuando advirtió que el animal se precipitaba en plena trayectoria de la ruta.

Tras superar en el aire a un primer automóvil que circulaba metros más adelante, el ciervo no logró completar la maniobra y cayó sobre la mano contraria, impactando de lleno contra el vehículo de carga.

Este tipo de cruces de fauna silvestre, aunque más habituales en horarios nocturnos o de escasa visibilidad, encendieron nuevamente las alarmas debido a la peligrosidad que representan para la seguridad vial en los corredores cordilleranos.

Desde la policía provincial remarcaron la necesidad extrema de circular a velocidades prudentes, especialmente en áreas próximas a bosques, macizos forestales y sectores donde también se reportan frecuentemente animales sueltos, como equinos y vacunos en el corredor de los Siete Lagos. Asimismo, señalaron que el pelaje oscuro de algunos ejemplares dificulta su visualización oportuna sobre el asfalto.

Tras el choque, el ciervo colorado quedó agonizante pero con vida sobre la banquina, por lo que intervino personal de Guardafaunas para trasladarlo y practicarle la eutanasia bajo estrictos protocolos sanitarios debido a la gravedad de las lesiones. Cumpliendo con las normativas vigentes para estos casos, los restos fueron donados a la Red Ñacurutú, un centro de rescate y hogar de tránsito de fauna silvestre coordinado por la médica veterinaria Bárbara Bartolomé. De este modo, la carne del animal fue destinada a la alimentación de diversas especies en rehabilitación, tales como ejemplares de lechuza campanario que se recuperan en el establecimiento.