Una situación de extrema tensión se vivió este sábado por la tarde en un comercio barrial, donde una comerciante decidió hacer justicia por mano propia y se enfrentó a golpes de puño con un delincuente que intentaba sustraer mercadería de su fiambrería.
El episodio de inseguridad ocurrió en las inmediaciones de la intersección de las calles Estados Unidos y Perú, un sector donde los vecinos y locatarios vienen manifestando su profunda preocupación por la creciente ola de delitos y la aparente falta de respuestas preventivas. De acuerdo con el relato brindado por la propia damnificada, el malviviente no actuaba por primera vez en el local. La fiambrera reconoció al sujeto como el mismo individuo que días atrás ya había ingresado al establecimiento para robarle una caja entera repleta de golosinas.
Ante la reiteración sistemática de hechos delictivos y el agotamiento generado por la vulnerabilidad cotidiana, la propietaria optó por confrontarlo directamente en el momento en que intentaba escapar con los productos recién sustraídos.
El hartazgo vecinal y la reiteración de delitos sin control
El violento episodio volvió a poner sobre la mesa la compleja problemática de inseguridad que golpea a los pequeños comerciantes de la región. La víctima expresó su desesperación ante una seguidilla de robos que se transformó en una constante insostenible para la rentabilidad y la tranquilidad de su negocio familiar.
El cruce físico entre la comerciante y el delincuente generó conmoción entre los transeúntes y vecinos de la zona, quienes reiteraron los reclamos por mayor presencia policial y patrullaje preventivo en las calles comerciales, advirtiendo que la falta de seguridad empuja a los ciudadanos a situaciones límite de autodefensa frente al avance de la delincuencia.
