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A casi dos años del veredicto dictado por un jurado popular que impuso una pena de 18 años de prisión al profesor de música Walter Guido Herrera por abusos sexuales en perjuicio de doce niños del Jardín 31 de Neuquén, la causa escaló a la esfera internacional.

El abogado defensor Gustavo Palmieri interpuso una comunicación formal ante la Relatoría Especial de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre la independencia de magistrados y abogados, así como una petición individual ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La medida internacional se concretó tras la decisión del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) provincial de declarar inadmisible un recurso de impugnación extraordinario. Desde la defensa calificaron el proceso como un «linchamiento judicial» y cuestionaron la falta de una revisión integral del fallo condenatorio original, argumentando graves contradicciones formales en las instancias previas de apelación.

Prisión preventiva en debate y posibles pedidos de enjuiciamiento

Mientras la defensa prepara un recurso de queja federal ante la Corte Suprema de Justicia para evitar que el imputado sea alojado en una unidad de detención convencional —actualmente cumple la medida bajo modalidad domiciliaria por disposición de la jueza Carina Álvarez—, la fiscalía y los representantes de las querellas reclamaron en una audiencia de revisión que se le imponga prisión preventiva efectiva.

En paralelo, Palmieri adelantó que evalúan impulsar pedidos de jurado de enjuiciamiento contra los magistrados que intervinieron en las etapas de revisión, al sostener que se vulneraron garantías constitucionales elementales vinculadas al derecho de defensa y al doble conforme.