
La compañía tecnológica Uber Technologies Inc. oficializó un plan de reestructuración global que contempla el despido de 3.300 empleados, cifra que equivale al 10% de su fuerza laboral en todo el mundo. La medida fue comunicada por el director ejecutivo de la firma, Dara Khosrowshahi, a través de un memorando interno donde fundamentó la decisión en la necesidad de simplificar la cadena de mando, eliminar la fragmentación operativa y redirigir recursos hacia sus unidades estratégicas de transporte compartido, logística de entregas y vehículos autónomos.
La reorganización impactará de manera directa sobre la estructura de mandos medios, proyectando un recorte del 20% en los puestos gerenciales y la reconversión de parte de ese personal hacia tareas individuales sin colaboradores a cargo. Asimismo, la empresa reducirá a la mitad los denominados "microequipos" compaginados por uno o dos integrantes y fusionará sus divisiones de ingeniería, ciencia y logística de entregas, unificando los esquemas de operaciones gastronómicas, comercio minorista y envíos de marca blanca. En paralelo, la firma endureció sus pautas laborales al fijar que solo el 1% de su personal mantendrá la modalidad de trabajo remoto, exigiendo la presencialidad en sus sedes principales.
Desde la conducción de la compañía destacaron que los fondos ahorrados con la reducción de la plantilla —que volverá a situarse en cerca de 30.000 empleados, niveles similares a los registradas en 2021— serán reinvertidos en la red de conductores, repartidores y alianzas tecnológicas. La reasignación presupuestaria acompaña el compromiso asumido por Uber de destinar más de 10.000 millones de dólares al desarrollo de asociaciones de robotaxis y movilidad autónoma, junto a inversiones estratégicas en firmas del sector como Avride Inc., Lucid Group Inc., Nuro Inc. y Rivian Automotive Inc.
