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La crisis por el atraso de los haberes en las Fuerzas Armadas y de seguridad de la Nación alcanzó un punto de máxima tensión institucional. Cinco cuerpos federales —la Policía Federal Argentina, la Prefectura Naval, la Gendarmería Nacional, el Servicio Penitenciario Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA)— convocaron a una movilización hacia las puertas del Edificio Centinela. La medida busca hacer visible la pérdida del poder adquisitivo del sector y el crítico estado de funcionamiento de su obra social (IOSFA).

A la convocatoria, encabezada por efectivos retirados y sus familias, se sumó un movimiento interno inédito entre oficiales intermedios del Ejército Argentino —con rangos de Mayor y Teniente Coronel— que evaluaron plegarse a las acciones de protesta, reflejando la profundidad del descontento en los cuadros de mando de las distintas fuerzas.

Impacto en los haberes y pérdida del poder adquisitivo

El detonante principal de la protesta radica en la interrupción del proceso de jerarquización salarial que se venía aplicando para equiparar los ingresos de las Fuerzas Armadas con los escalafones de las fuerzas de seguridad. De acuerdo con informes y relevamientos del sector, la brecha entre el ajuste de los haberes y la inflación acumulada se profundizó significativamente en los últimos meses:

Evolución de los ingresos: Entre fines de 2023 y marzo de 2026, los sueldos del personal registraron una suba acumulada del 139,03%, frente a un Índice de Precios al Consumidor (IPC) que alcanzó el 219,14% en el mismo período, representando una contracción real cercana al 80%.

Ingresos por debajo de la canasta básica: Desde la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados advirtieron que cerca del 70% del personal militar y de seguridad percibe haberes que no alcanzan a cubrir la canasta básica alimentaria.

Sangría de personal: Como consecuencia del atraso salarial, se registraron aproximadamente 19.000 pedidos de baja en las filas de las fuerzas, afectando la retención de capital humano entrenado.

La propuesta oficial y la situación en las bases

Frente a la escalada del conflicto, el Gobierno nacional evalúa ofrecer una recomposición salarial promedio de 100.000 pesos abonada en tres cuotas consecutivas entre septiembre y diciembre. Sin embargo, la propuesta fue calificada de insuficiente por los representantes de los uniformados, quienes remarcan que el monto en tramos no llega a compensar la pérdida frente a la inflación y la crisis en la cobertura médica prepaga y de sanidad militar.