El sector de pequeños productores rurales de la Zona Centro de Neuquén elevó un dramático pedido al Gobierno provincial para que dicte de manera urgente la emergencia por las severas nevadas que afectan a la región. También hay afectados en la zona cordillerana de Loncopue, Auquinco, Curacó y Riscos Bayos, entre otros.
El referente rural Juan José Gutiérrez advirtió sobre la compleja realidad que atraviesa el campo neuquino a raíz de la falta de pasturas naturales, la escasez de agua y la pérdida paulatina de hacienda, una situación que pone en riesgo inminente las próximas pariciones y la continuidad de la economía de subsistencia en los parajes del interior.
A través de un comunicado formal y en declaraciones radiales, Gutiérrez solicitó al gobernador la elaboración de un decreto gubernamental que no se limite a la mera declaración institucional, sino que incluya de forma obligatoria un Aporte No Reintegrable (ANR) destinado a la compra directa de forraje. Al respecto, el dirigente criticó la mecánica habitual de este tipo de medidas: "Le pido con respeto al gobernador que por favor tome nota de lo que estamos diciendo", sostuvo, al tiempo que explicó que cada vez que se promulga una norma por sequía o nevadas suele omitirse la asignación de un fondo presupuestario específico para la asistencia alimentaria del ganado.
La preocupación del sector se agrava al considerar que la mayoría de los crianceros de la provincia no se encuentra integrada a ninguna organización formal, lo que dificulta su acceso a los programas estatales. Si bien la Subsecretaría de Producción reportó la entrega de fardos de pasto a unas 700 familias del Alto Neuquén y la zona del Pehuén, desde el sector rural remarcaron que dicha ayuda resulta insuficiente y no llega a la totalidad de los afectados. Gutiérrez confirmó que ya se registraron abortos en vientres bovinos e insistió en convocar a una comisión provincial o regional de emergencia, cuestionando asimismo la ausencia de políticas de Estado por parte del Gobierno nacional para contener a los pequeños productores.
El dramatismo de la coyuntura climática se replica en diversos puntos de la provincia, desde donde continúan llegando testimonios directos de los pobladores aislados por el temporal. Crianceros de la zona norte expresaron la crudeza del escenario que afrontan a diario: "Estamos desamparados en parajes Curacó y Aunquincó, a pocos kilómetros de Chos Malal. Estamos perdiendo nuestros animales por el frío y desabastecimiento. No tenemos ayuda del clima ni del Estado. Pocas horas de sol limitan las posibilidades de nuestros animales, estamos perdiendo todo. Por favor no nos dejen solos".
En la misma línea, los pedidos de socorro urgente se multiplicaron en otras localidades rurales afectadas por la acumulación de nieve y las bajas temperaturas. Desde Riscos Bayos, la productora Irma Millain resumió el impacto devastador que sufre el sector ganadero de la zona: "El temporal nos está matando todo el ganado". Frente a esta crisis, las organizaciones campesinas reiteraron el llamado a la unidad de los crianceros para fortalecer el reclamo y lograr una respuesta inmediata de las autoridades provinciales y nacionales.
