
La solista bonaerense asumió la representación musical del país en el MetLife Stadium de Nueva Jersey antes del cruce contra España. Su presentación estuvo acompañada por un vestuario de alta costura con simbología patria y cosechó una fuerte repercusión internacional.
La cantante María Becerra se convirtió en una de las figuras centrales de la ceremonia protocolar previa a la final de la Copa del Mundo 2026. Ante un MetLife Stadium colmado por más de 80 mil espectadores y una audiencia global de millones de televidentes, la artista quilmeña fue la encargada de entonar las estrofas del Himno Nacional Argentino, sucediendo a Lali Espósito, quien había cumplido idéntica función en la final de Qatar 2022.
Puesta en escena y significación profesional
La intervención de la vocalista se caracterizó por una sobria ejecución técnica, orientada a preservar la solemnidad del símbolo patrio en el campo de juego. Minutos antes de hacer su ingreso al terreno de juego, la intérprete dialogó con la prensa apostada en el recinto deportivo y dimensionó el acontecimiento dentro de su trayectoria institucional: “Lo mejor de mi carrera será cantar el himno argentino en esta final del mundo”, ratificando que se trataba del hito de mayor trascendencia escénica desde sus multitudinarios conciertos en el Estadio River Plate.
La emotividad de la interpretación caló hondo en la delegación nacional; las transmisiones oficiales captaron la visible conmoción de los futbolistas dirigidos por Lionel Scaloni y del cuerpo técnico durante el bloque lírico previo al inicio de las acciones de juego.
Aporte estilístico y repercusión en plataformas digitales
Al margen del desempeño vocal, la propuesta estética de Becerra concentró la atención de los analistas de moda y el público general. La cantante exhibió una pieza de alta costura diseñada de forma exclusiva para la cita internacional, confeccionada con una impronta cromática basada en los colores celeste y blanco y ornamentada con referencias conceptuales ligadas a la identidad y la geografía argentina. El estilismo general se completó con un maquillaje de rasgos naturales y cabello liso, priorizando un perfil sofisticado.
El paso de la delegación artística por el certamen norteamericano —que la propia protagonista había anticipado en sus plataformas digitales al documentar su traslado aéreo— sumó una valoración unánimemente positiva en redes sociales. A pesar de que el marcador deportivo posterior resultó adverso para las aspiraciones del seleccionado tras el gol de Ferran Torres en el tiempo suplementario, la apertura cultural se posicionó como uno de los segmentos de mayor impacto identitario de la jornada.
