Familiares y allegados de un paciente descompensado desataron un violento ataque en la guardia durante la madrugada del sábado. Los trabajadores denuncian fallas estructurales de seguridad en el edificio y la delegación de ATE exige la intervención urgente de Zona Sanitaria.
La comunidad sanitaria de Picún Leufú se encuentra bajo una profunda conmoción y en pie de lucha. Tras haber padecido una madrugada de extrema violencia, destrozos materiales y amenazas explícitas contra su integridad, el plantel de trabajadores del hospital local —con el respaldo del gremio ATE— se declaró formalmente en estado de alerta y asamblea permanente.
El grave episodio se desencadenó durante las primeras horas de este sábado. Todo comenzó cuando la guardia del nosocomio recibió un llamado de emergencia solicitando el despacho de una ambulancia debido a la presencia de una persona descompensada en la vía pública. Los problemas graves se manifestaron al retornar al establecimiento.
Una madrugada de terror en la guardia
Según los relatos aportados por los propios damnificados a sus representantes sindicales, el arribo del paciente a la zona de enfermería estuvo acompañado por la llegada intempestiva de un numeroso grupo de familiares y amigos. Sin mediar palabra, la facción civil inició una serie de agresiones verbales que rápidamente escalaron hacia la violencia física y material.
Los atacantes comenzaron a romper el mobiliario del sector de guardia y a proferir amenazas de muerte hacia los médicos, enfermeros y choferes de turno. El nivel de peligrosidad aumentó cuando el personal constató que algunos de los agresores portaban armas blancas, transformando el ala de atención médica en un escenario de absoluto caos.
Edificio vulnerable: trabas rotas y desprotección
Desde la conducción gremial de ATE Verde y Blanca (Conducción Quintriqueo) repudiaron enérgicamente los hechos y expusieron el grave estado de desamparo en el que se encuentra el personal de salud de la provincia.
Los delegados revelaron un detalle técnico alarmante sobre las pésimas condiciones edilicias que facilitaron la vulneración del perímetro del hospital: cuando los trabajadores intentaron refugiarse en los despachos internos y bloquear los accesos, se encontraron con que las trabas de seguridad de las ventanas y puertas de la guardia estaban completamente rotas.
"Lo que vivieron los compañeros fue un caos. Es una pena, tristísimo lo que está padeciendo el trabajador de la salud", detallaron los voceros sindicales, quienes catalogaron la situación como una vivencia límite que puso en riesgo real la vida del personal y de otros pacientes que esperaban asistencia.
El reclamo gremial: protocolos, policía y seguridad privada
A través de un comunicado oficializado en las últimas horas, los profesionales y administrativos del Hospital de Picún Leufú sentenciaron: “Decimos no a la violencia en los hospitales. Basta de agresiones al personal de salud”.
Ante la gravedad institucional de los acontecimientos, la cúpula del sindicato confirmó que ya mantiene canales de comunicación abiertos con las máximas autoridades del hospital y con los responsables de la Zona Sanitaria correspondiente. El objetivo es exigir el diseño e implementación inmediata de un protocolo de protección integral para el trabajador de la salud.
Entre los puntos de contingencia que el gremio puso sobre la mesa para destrabar el conflicto se destacan de forma urgente:
·El refuerzo inmediato de las guardias mediante el sistema de policía adicional.
·La contratación de servicios de seguridad privada para el control de accesos las 24 horas.
·Una auditoría de infraestructura para reparar de inmediato todos los cerramientos, aberturas y trabas defectuosas del edificio.
