Asi es Sabrina González, 'la nueva Einstein' a la que la NASA le ha echado  el ojo
Lo que comenzó como el deseo infantil de tener una escoba voladora derivó en una carrera científica brillante. Con apenas 14 años, Sabrina González Pasterski ya había reconstruido por completo una aeronave Cessna y a los 16 obtuvo su licencia de piloto. Hija de una migrante cubana y un ingeniero estadounidense, esa fascinación temprana por ensamblar piezas pequeñas para hacerlas funcionar se transformó en su motor para abordar el mayor desafío de la física moderna: encontrar el puente que unifique la teoría de la relatividad general y la mecánica cuántica.

A nivel internacional, su nombre cobró relevancia pública cuando la prensa comenzó a catalogarla como "la nueva Einstein", una etiqueta de la que la propia científica toma distancia con modestia, señalando que la comparación surgió cuando apenas cursaba el segundo año de su doctorado y Stephen Hawking citó una investigación en la que ella había colaborado.
Trayectoria académica y hitos científicos

El camino de Pasterski se consolidó en los centros de estudio más prestigiosos del planeta, no sin antes sortear rechazos iniciales que luego revirtió con resultados sobresalientes:

MIT: Se graduó en Física obteniendo el promedio más alto de su promoción.

Harvard: Desarrolló su doctorado bajo la tutela del físico Andrew Strominger, culminándolo en 2019 con una tesis enfocada en las repercusiones de las superrotaciones.

Logro clave (2015): Codescubrió el Spin Memory Effect (efecto de memoria de espín), un fenómeno ligado a las ondas gravitacionales que llamó la atención de la comunidad científica global.

La holografía celestial: ¿El universo es un holograma?

Actualmente, Pasterski se desempeña como profesora e investigadora en el Instituto Perimeter de Física Teórica en Canadá y colabora con la Universidad de Toronto, tras haber realizado aportes para organismos como el CERN, Boeing y la NASA. Desde su laboratorio lidera los estudios sobre holografía celestial, una disciplina que busca simplificar las leyes del cosmos.

El principio holográfico: Esta teoría propone que toda la información de un sistema que posee gravedad cuántica puede estar codificada en una frontera bidimensional, de manera similar a cómo se proyecta un holograma.

El objetivo central de su equipo es hallar un marco normativo altamente comprimido y libre de gravedad que sea capaz de explicar la totalidad de los fenómenos observables en el espacio-tiempo y los agujeros negros. Al ser consultada sobre si habitamos un holograma, la física prefiere mantener una postura pragmática: sostiene que el Universo efectivamente puede ser descripto de esa manera, por lo que el verdadero reto actual de la ciencia es demostrar si ese modelo matemático resulta útil para entender la realidad.