La FM Victoria fue el disparador de la primera pueblada. Norma y el "Gallego" Fernández venían siguiendo el tema de Cominco-Agrium y la construcción de una planta de fertilizantes que había dejado firmada el exgobernador Jorge Sobisch y que Felipe Sapag desestimó. Ese tema hizo combustión con los miles de despedidos que había dejado la privatización de YPF. Al trascender esa resolución que decapitaba el proyecto, esa mañana del 20 de junio, los vecinos escucharon por la emisora la frase histórica: "Esto huele a traición".

Un rato después, un grupo de personas cruzó un auto sobre la ruta 22 a la altura de la torre de YPF en el ingreso a Plaza Huincul y estableció el primer piquete: comenzaba la pueblada.

La protesta se extendió entre el 20 de junio y el 27 de junio de 1996, convirtiéndose en un símbolo precursor de la confrontación social en el país con el modelo neoliberal menemista.

Ante la falta de perspectivas laborales y el rechazo oficial al proyecto productivo, los vecinos decidieron unirse y cortar la Ruta Nacional 22, interrumpiendo el tránsito y visibilizando el reclamo a nivel nacional. La histórica manifestación comunitaria finalizó tras intensas jornadas de negociación con la firma de un acta acuerdo de trece puntos entre los manifestantes y el gobernador de la provincia, sentando las bases de futuros reclamos y derechos para la comarca petrolera.

El tema se resolvió con la firma de un acuerdo que suscribió, entre otros, Laura Padilla, la docente que se transformó en vocera y cara visible de los piquetes.

En los trece puntos aparecía la reconexión inmediata del gas a cientos de vecinos sin servicio, dado que la pobreza había provocado la falta de pago; la construcción de un hospital, la reactivación de la obra pública y la declaración de emergencia. El punto N° 10 era la cesión a los municipios del yacimiento El Mangrullo, un área marginal de poco interés productivo.