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Una vecina de Plaza Huincul denunció el peligro que representa el deterioro de una vereda ubicada sobre la calle 9 de Julio, en cercanías de una concesionaria de autos, luego de sufrir una violenta caída que le provocó lesiones corporales y un fuerte golpe emocional.

La damnificada, identificada como Nora, de 59 años, relató que el accidente ocurrió al tropezar con una unión de baldosas que presenta restos de cemento sobresalientes a lo largo de la acera. Debido al impacto y a problemas óseos preexistentes, la mujer quedó tendida en el suelo con fuertes dolores, imposibilitada de levantarse por sus propios medios.

Ante la emergencia, un trabajador de la concesionaria acudió de inmediato en su ayuda y solicitó el arribo de una ambulancia para trasladarla a un centro de salud. A raíz del episodio, la vecina manifestó su preocupación por las condiciones de transitabilidad en el sector y señaló que, según testimonios de personas que frecuentan la zona, este tipo de tropiezos e incidentes son frecuentes entre los peatones.

Agradecimiento al personal médico y la comunidad

Pese a las lesiones sufridas, Nora expresó públicamente su agradecimiento hacia quienes la asistieron durante la situación de crisis. En primer término, valoró que el hecho no pasara a mayores al confirmarse que no padeció fracturas óseas.

Asimismo, la vecina destacó la labor y el compromiso de los camilleros del servicio de emergencias, del personal de enfermería, del área de radiología y, de manera especial, del médico de guardia, el doctor Tito, a quien reconoció por su calidez humana y la contención brindada durante la atención. Finalmente, hizo extensivo el agradecimiento a sus hijos, nietos, sobrinas y amistades que la acompañaron en su evolución.

El hecho vuelve a poner en el centro del debate comunitario la falta de mantenimiento en distintos sectores de la vía pública y la necesidad de exigir la reparación de las veredas para garantizar una circulación segura a los ciudadanos.