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La medida se oficializó este miércoles en el Boletín Oficial a través de la Resolución 32 de la Secretaría de Transporte. Concesionarias e importadores podrán sumarse al servicio y cada centro fijará sus propios valores en un esquema de libre competencia.

El Gobierno nacional dio un paso clave en su agenda de desregulación económica al oficializar este miércoles 3 de junio una profunda reforma en el sistema de Verificación Técnica Vehicular (VTV) y Revisión Técnica Obligatoria (RTO). A través de la Resolución 32 de la Secretaría de Transporte, publicada en el Boletín Oficial, se eliminan las tarifas reguladas por el Estado y se flexibilizan las exigencias normativas para multiplicar la cantidad de centros de control en todo el país.

La iniciativa busca agilizar uno de los trámites obligatorios más comunes para los conductores, promoviendo una mayor oferta de prestadores privados y reduciendo los tiempos de espera crónicos mediante la competencia directa.
Tarifas libres y fin de los precios regulados

El cambio más disruptivo para el bolsillo de los usuarios es la liberación de los precios del servicio. A partir de la entrada en vigencia de esta norma, el Estado deja de fijar el valor del control.

Cada conductor podrá acordar o evaluar el precio de la revisión técnica directamente con el taller que elija, bajo un esquema de libre competencia de mercado.

Desde la administración central aseguran que esta apertura tarifaria, lejos de encarecer el trámite de forma desmedida, forzará a los comercios a competir con mejores ofertas, promociones y atención para captar a los titulares de los vehículos.
¿Dónde se podrá realizar la nueva VTV?

Para ampliar la red de cobertura, la reforma crea el Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos. Se trata de un padrón completamente digitalizado que funcionará bajo la plataforma de Trámites a Distancia (TAD).

A partir de ahora, los lugares habilitados para realizar la verificación se diversifican de manera notoria:

Talleres barriales de revisión: Cualquier Taller de Revisión Técnica (TRT) que acredite el equipamiento y los requisitos técnicos exigidos podrá solicitar su incorporación inmediata.

Concesionarias e importadores: Agencias oficiales e importadores de vehículos quedan formalmente autorizados para montar líneas de verificación y emitir las aprobaciones, siempre que demuestren capacidad técnica suficiente.

Centros polivalentes: Un mismo predio estará facultado para inspeccionar en simultáneo todo tipo de rodados: autos particulares, comerciales, transporte de pasajeros, camiones de carga, rodados antiguos y unidades especiales.

Para acelerar el ingreso de nuevos competidores, el Gobierno dispuso un sistema de habilitación exprés: si la Secretaría de Transporte no realiza observaciones legales en los plazos previstos, el taller quedará autorizado de manera provisoria para empezar a operar, postergando las auditorías físicas para una etapa posterior.
Controles estrictos y digitalización del certificado

Es importante destacar que la reforma no modifica los plazos ni la frecuencia obligatoria con la que se debe realizar el trámite, aspectos que continúan regidos por las leyes de tránsito vigentes. Tampoco se flexibilizan las exigencias de seguridad: los talleres mecánicos deberán evaluar en un único acto y dentro del mismo predio el estado de los frenos, las luces, la emisión de gases contaminantes y los sistemas de sujeción, bajo la firma de un director técnico responsable.

Finalmente, el nuevo esquema profundiza la despapelización del Estado mediante la emisión del Certificado de Revisión Técnica (CRT) en formato digital. No obstante, se aclaró que los vehículos continuarán utilizando la tradicional oblea o identificación física pegada en el parabrisas para acreditar la vigencia del control ante los agentes de tránsito.

Toda la información de las inspecciones será centralizada en una base de datos única a nivel nacional, mientras que la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) preservará su rol como el organismo encargado de fiscalizar y auditar el correcto funcionamiento de los establecimientos.