
Isaac Herzog convocó al líder opositor Gadi Eisenkot tras el quiebre de la alianza de Benjamín Netanyahu, impulsado por el alejamiento clave del bloque ultraortodoxo.
El escenario político en Israel atraviesa una bisagra institucional tras el anuncio de la Presidencia de otorgar el mandato para la conformación del próximo Ejecutivo a Gadi Eisenkot. La decisión de Isaac Herzog se fundamentó en la imposibilidad del actual primer ministro, Benjamín Netanyahu, de consolidar las mayorías parlamentarias necesarias tras los comicios legislativos.
El traspaso de la iniciativa política responde a una pérdida decisiva de respaldo en el espacio oficialista. El partido ultraortodoxo Judaísmo Unido de la Torá —aliado histórico del primer ministro durante las últimas tres décadas— optó por la abstención con sus siete legisladores debido a las fricciones internas originadas por la discusión sobre el servicio militar obligatorio para estudiantes religiosos. A este repliegue se sumó el respaldo otorgado a Eisenkot por parte de los bloques árabes israelíes, cuyos 19 escaños resultaron determinantes para alterar la correlación de fuerzas en la Knéset.
Pese al encargo presidencial, la articulación de un nuevo gabinete se enfrenta a serias complejidades operativas. El candidato designado dispone de un plazo inicial de 28 días —ampliable por 14 más— para estructurar una coalición sustentable. El principal desafío radica en sostener la cohesión dentro de la propia oposición, donde sectores nacionalistas liderados por Avigdor Lieberman rechazan pactos formales o alianzas indirectas con las formaciones árabes.
Por su parte, la conducción saliente denunció supuestas irregularidades en el proceso electoral y cuestionó la legitimidad de las bancadas árabes, en un intento por deslegitimar los apoyos recibidos por el bloque opositor. Frente a este panorama de fragmentación, la jefatura de Estado no descarta impulsar de forma paralela tratativas para la eventual conformación de un gobierno de unidad nacional enfocado de manera prioritaria en los partidos judíos sionistas.
