
El concejal peronista de San Carlos de Bariloche, Leandro Costa Brutten, presentó su renuncia al cargo legislativo luego de reconocer públicamente que protagonizó un hecho de violencia de género contra su exesposa. El dirigente admitió que agredió a la mujer en un forcejeo físico cuando ella intentaba registrar lo sucedido con su teléfono celular.
El hecho y la admisión pública
El suceso tuvo lugar al mediodía del miércoles 7 de octubre en un complejo de departamentos de la ciudad cordillerana, en el marco de una fuerte discusión de pareja. Tras viralizarse la situación, el propio edil —conocido por ser un férreo opositor a la gestión del intendente Walter Cortés— emitió un comunicado a través de sus redes sociales.
En su descargo, Costa Brutten calificó su accionar como "ilegal" y "repudiable". Asimismo, detalló que el altercado se desató al pretender arrebatarle el dispositivo móvil a la víctima, quien ejercía su legítimo derecho a filmarlo. El dirigente pidió perdón a su familia y anunció que se pondrá a completa disposición de la Justicia para asumir las consecuencias penales de sus actos.
Consecuencias políticas e institucionales
A raíz de la gravedad institucional del caso, el dirigente decidió dar un paso al costado al considerar que carece de la "aptitud moral y legal" para continuar representando a los vecinos en el Concejo Deliberante. Su salida genera movimientos dentro del bloque opositor Incluyendo Bariloche, donde figuran Norma Noemí Aguirre y Luciano Celsi en la línea sucesoria para ocupar la banca vacante.
La dimisión estalla además en un momento político delicado para el peronismo rionegrino, a pocas semanas de las elecciones de convencionales constituyentes y en un contexto donde el nombre de Costa sonaba ligado al espacio de la intendenta roquense María Emilia Soria, afectando de lleno el tablero opositor en la provincia.
