
La visita del expresidente Mauricio Macri a la provincia de Jujuy para encabezar un encuentro regional del PRO dejó al descubierto las dificultades que atraviesa el espacio político para convocar militantes en el interior del país.
Ante un auditorio sumamente reducido, el exmandatario intentó dar impulso a la reconstrucción partidaria en el norte argentino, un escenario que contrasta fuertemente con las masivas convocatorias de etapas electorales pasadas, como la recordada caravana en Humahuaca en 2015.
Las imágenes difundidas del evento debieron ajustarse con planos cerrados para disimular la escasa presencia de asistentes, lo que generó inmediatas repercusiones y burlas en las redes sociales. Desde el propio espacio amarillo apuntaron directamente contra Fernando de Andreis por las fallas en la organización y la floja convocatoria que expuso al expresidente.
Coincidencias artísticas y críticas al desempeño territorial
Más allá de la agenda estrictamente política orientada a formar equipos y sumar dirigentes, trascendieron versiones que vinculan el viaje con motivos personales. Dirigentes locales señalaron que el expresidente aprovechó la ocasión para presenciar un recital del músico Chano Charpentier, vocalista de Tan Biónica, quien se presentaba en territorio jujeño por esos días.
El episodio desnuda el impacto que el crecimiento de La Libertad Avanza y la reorganización de Juntos por el Cambio han tenido sobre las bases territoriales del partido fundado por Macri, evidenciando los obstáculos actuales para oxigenar su estructura de cara a los próximos desafíos electorales.
