
La causa judicial por la distribución de fentanilo contaminado sumó un testimonio clave tras la declaración indagatoria de la exdirectora del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME), Gabriela Mantecón Fumadó. Ante el juez federal Ernesto Kreplak, la exfuncionaria detenida afirmó que el ministro de Salud, Mario Lugones, supervisaba directamente los controles a los laboratorios y que ninguna medida relevante del organismo de control se adoptaba sin su visto bueno.
El testimonio compromete la posición institucional del titular de la cartera sanitaria en el expediente que investiga las responsabilidades por la comercialización del lote adulterado fabricado por HLB Pharma y Laboratorios Ramallo, el cual provocó decenas de fallecimientos en centros de salud de todo el país.
Puntos centrales de la declaración y estado del expediente
La manifestación de la exfuncionaria ante el Juzgado Federal N° 3 de La Plata introdujo definiciones sobre la cadena de mando y las dinámicas internas del Ministerio de Salud:
Supervisión directa: Mantecón Fumadó sostuvo que tanto el ministro Lugones como su antecesor, Mario Russo, mantenían un seguimiento estricto sobre las inspecciones y sanciones a los establecimientos farmacéuticos.
Mecanismo de consulta: Declaró que la extitular de la ANMAT, Nélida Bisio, consultaba con el ministro antes de formalizar decisiones de peso institucional en la repartición.
Situación de las imputadas: Bisio —detenida en Olivos— y Mantecón Fumadó —quien se entregó de forma voluntaria— son por el momento las dos exfuncionarias acusadas de no haber impedido la salida al mercado de las ampollas contaminadas.
Rol querellante rechazado: La Justicia recordó que el Ministerio de Salud intentó constituirse como querellante en la causa, planteo que fue desestimado por el juez Kreplak al considerar la existencia de un eventual conflicto de intereses por la responsabilidad del organismo en el control de medicamentos.
La investigación penal continúa tras las líneas de presunta inacción o connivencia estatal, evaluando la hipótesis de un circuito irregular que habría permitido el funcionamiento del laboratorio pese a no cumplir con las condiciones de salubridad requeridas.
