
El ministro de Economía definió la mora récord como "un asunto entre privados" y sostuvo que los usuarios deben asumir la responsabilidad de sus decisiones financieras.
El ministro de Economía, Luis Caputo, rechazó la posibilidad de que el Gobierno nacional implemente medidas de asistencia para las familias que se endeudaron a través de tarjetas de crédito u otros instrumentos para afrontar gastos cotidianos, como la compra de alimentos.
Durante una entrevista televisiva en el canal A24, al ser consultado sobre la morosidad registrada en los últimos meses, el titular de la cartera económica enfatizó la postura oficial de no intervenir en las obligaciones contraídas entre particulares.
“Hay que diferenciar el punto que es un tema entre privados, o sea, es un banco dándole un crédito a otro privado”, sostuvo el funcionario, quien agregó: “Tampoco hay mucho que nosotros podamos hacer ahí. Es parte también de la gimnasia de los bancos. Nosotros en su momento le dijimos a más de un banco: 'Si estás prestando plata al 10% mensual, los sueldos crecen al 2%, lo más probable es que esta gente no te pague'”.
Responsabilidad individual y el concepto de riesgo moral
Al ser repreguntado sobre si el Estado contemplaba algún tipo de intervención para resolver la situación de los deudores en mora, Caputo desestimó cualquier auxilio bajo el argumento de no generar lo que en economía se denomina moral hazard (riesgo moral).
“No, porque de vuelta, ahí entrás en el problema de lo que en inglés se llama el moral hazard [riesgo moral], ¿no? Ese tema de decir: 'Bueno, pará, cada uno nos tenemos que hacer cargo de nuestras decisiones'. Porque si yo te ayudo a vos porque tomaste mal un crédito... y yo no sé si vos tomaste mal el crédito porque no llegabas a fin de mes o porque alguien te había contado que Milei se iba y el dólar se iba a ir”, expresó el ministro.
El pronunciamiento se da en un escenario donde encuestas privadas señalan que cerca de la mitad de la población ha recurrido al endeudamiento para cubrir gastos diarios, en un contexto signado por la desregulación de los topes a las tasas de interés y punitorios de las tarjetas de crédito.
No obstante, la conducción económica manifestó su expectativa de que los niveles de incumplimiento tiendan a ceder, al señalar que los bancos están realizando "un esfuerzo" para refinanciar las deudas con plazos más extensos y menores tasas de interés.
