
En el marco de una relación bilateral sumamente distante con la administración de Luiz Inácio Lula da Silva, el mandatario argentino arribó a territorio paulista con la meta central de apuntalar el lanzamiento electoral del senador Flávio Bolsonaro. El jefe de Estado viajó junto a una delegación integrada por Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, y el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno.
La actividad oficial incluye un recibimiento con honores de Estado a cargo del gobernador paulista, Tarcísio de Freitas, quien además le otorgará la Orden de Ipiranga, el máximo reconocimiento honorífico otorgado por dicha jurisdicción. Asimismo, la agenda contempla espacios de trabajo con dirigentes locales e integrantes del bloque conservador de la región, entre los que figura el primogénito del expresidente Jair Bolsonaro.
El cierre del viaje estará marcado por su participación en la asamblea del Partido Liberal, donde se formalizará la postulación presidencial de Flávio Bolsonaro de cara a los comicios del 4 de octubre. Por su parte, la prevista reunión cara a cara con Jair Bolsonaro quedó descartada debido a las restricciones cautelares dictadas por los tribunales brasileños contra el exjefe de Estado.
