
El presidente provisional del Senado viajó para presenciar el partido decisivo de la Copa del Mundo, desoyendo la directiva de la Casa Rosada de evitar traslados al torneo. Tras sufrir complicaciones logísticas por las condiciones climáticas en Florida, el legislador recurrió a vías diplomáticas en busca de alternativas aéreas particulares.
Una nueva controversia sacude al bloque oficialista tras confirmarse la presencia en el exterior del senador por San Luis, Bartolomé Abdala. El parlamentario se trasladó a territorio estadounidense con el propósito de asistir al encuentro definitivo entre Argentina y España en el MetLife Stadium, un evento cuyas localidades en los circuitos de reventa superan los 30 mil dólares.
Incumplimiento de la directiva partidaria y complicaciones en el aeropuerto La travesía de Abdala se concretó a pesar de la expresa instrucción política emanada por Javier y Karina Milei, quienes habían prohibido a los funcionarios de la fuerza trasladarse al evento deportivo para no emitir señales asociadas a los privilegios de la dirigencia tradicional o "casta". Esta restricción ya había registrado tensiones previas tras la filtración del viaje del viceministro de Justicia, Santiago Viola, hecho que el propio vocero Adrián Ravier debió aclarar públicamente al ratificar el compromiso gubernamental de no asistir al certamen.
La polémica se agudizó este sábado cuando el senador quedó retenido en el aeropuerto de Fort Lauderdale debido al severo temporal que forzó la cancelación y reprogramación de numerosos servicios aéreos en la región. Testigos en la terminal señalaron que, ante la inminencia de perderse el cruce deportivo, el legislador protagonizó reiteradas e intensas protestas ante el personal de la compañía aérea en los mostradores de atención.
Gestiones diplomáticas y alternativa terrestre Fuentes vinculadas al episodio confirmaron que, en medio de la situación de parálisis aeroportuaria, Abdala invocó su rango institucional como autoridad del Senado para contactar al consulado argentino en Nueva York. El objetivo de la comunicación era requerir la intermediación de la delegación para conseguir una aeronave o gestionar el enlace con prestadores de taxis aéreos privados que le permitiesen aproximarse al estadio de Nueva Jersey.
Ante la imposibilidad de concretar el traslado privado por la vía diplomática, el senador puntano modificó su itinerario logístico. Optó por abordar un vuelo comercial hacia la localidad de Charlotte-Douglas, en Carolina del Norte, con la intención de completar el tramo restante hacia Nueva York de manera terrestre.
Dicho trayecto implica un recorrido en automóvil de aproximadamente 870 kilómetros y unas nueve horas de conducción, alternativa con la que el parlamentario aspira a arribar al complejo deportivo antes del inicio del cotejo.
