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Tras registrar dificultades en las negociaciones parlamentarias orientadas a sostener las PASO y a viabilizar iniciativas vinculadas a la exmandataria Cristina Kirchner, el diputado Miguel Ángel Pichetto encabeza un armado político subterráneo. La estrategia proyecta instalar la candidatura del banquero Jorge Brito como una opción competitiva y de perfil productivo para el año 2027.

A pesar de la distancia temporal con los próximos comicios presidenciales, los laboratorios políticos de la oposición tradicional aceleraron sus movimientos. El reacomodamiento responde al nuevo escenario en el Gabinete nacional tras la llegada de Diego Santilli y su firme postura de avanzar hacia la supresión de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Ante este panorama, y frente al estancamiento de los compromisos parlamentarios asumidos con el kirchnerismo para frenar la reforma electoral y buscar alternativas judiciales para la expresidenta, Pichetto activó un plan de contingencia centrado en la construcción de una opción intermedia.

La apuesta por un "outsider" del establishment El diagnóstico que unifica a este sector se basa en los altos índices de imagen negativa que registran los dirigentes de carrera en las mediciones de la postpandemia. Para quebrar esa crisis de representatividad, la mesa de conducción política eligió la figura de Jorge Brito, actual titular del Banco Macro y expresidente del Club Atlético River Plate. Los armadores consideran que su perfil combina el entendimiento del lenguaje corporativo con un elevado nivel de instalación popular derivado de su gestión en el ámbito deportivo.

La ingeniería del proyecto está coordinada por operadores experimentados que optaron por mantenerse al margen de las coaliciones existentes. Junto a Pichetto, el núcleo técnico y político está integrado por Emilio Monzó, Nicolás Massot y Diego Bossio, abocados a tejer consensos para la presentación pública del empresario. A este esquema se sumaron también acercamientos del peronismo de la provincia de Buenos Aires, destacándose el respaldo del senador provincial Sergio Berni. El proceso de articulación sumó un hito el pasado 29 de junio, cuando Brito congregó a dirigentes y empresarios en el piso 18 de la entidad bancaria, y sumó contactos en el Norte Grande mediante el nexo con el referente Carlos "El Perro" Santillán.

Equilibrio macroeconómico y el dilema de la ingeniería electoral La plataforma que busca representar el banquero intenta captar a los sectores del círculo rojo y del empresariado —especialmente industrial y textil— que se muestran desencantados con el rumbo de la Casa Rosada. El espacio pretende ofrecer una alternativa que mantenga el orden fiscal y la estabilidad macroeconómica, pero con una fuerte impronta de desarrollo productivo y atención a la economía real. En sus escasas definiciones públicas bajo una estricta política de discreción, Brito respaldó el superávit y la reforma laboral oficial, pero advirtió que existe un “estrangulamiento en la actividad privada” y que es necesario “mirar más de cerca lo que pasa en la actividad y no tanto la inflación”.

El lanzamiento formal de la postulación presidencial está planificado para fines de 2026, entre uno y dos meses después de la finalización de la Copa del Mundo.

No obstante, la principal encrucijada del espacio radica en la vía jurídica para la presentación electoral. El dilema radica en estructurar una fuerza vecinalista e independiente de alcance nacional o insertarse en una gran primaria para competir de manera directa contra liderazgos instalados como el de Axel Kicillof. Esta definición clave continúa supeditada a la resolución de la reforma electoral que se debate en el Congreso de la Nación, mientras que desde la gobernación bonaerense siguen con atención las maniobras y prefieren postergar la discusión de candidaturas