Puede ser una imagen de el Despacho Oval y texto que dice "HASH WAS"

El panorama judicial de Donald Trump sufrió un durísimo golpe de alcance definitivo. El Tribunal Supremo de los Estados Unidos rechazó admitir a trámite el recurso presentado por la defensa del mandatario, dejando firme y concluyente la condena civil por abusos sexuales y difamación en favor de la periodista y escritora E. Jean Carroll.

Con esta resolución, el máximo tribunal ratifica la sentencia de uno de los dos frentes civiles que Carroll inició contra el presidente. Sumando ambos expedientes e intereses acumulados, la compensación total que Trump deberá afrontar supera los 100 millones de dólares.
Las claves de un caso millonario

La batalla legal entre la escritora y el actual presidente se dividió en dos procesos principales, ambos centrados en una agresión ocurrida en unos grandes almacenes de Nueva York a mediados de la década de 1990:

Primer juicio dictaminado (Caso de 2022): Determinó el abuso sexual y una posterior difamación cuando Trump tildó la historia de "invento" para vender libros. Fijó una indemnización de 5 millones de dólares (la cual quedó firme ahora).

Segundo juicio (Denuncia posterior): Estableció otra condena por 83 millones de dólares debido a la continuidad de los ataques verbales de Trump.

A lo largo del proceso, la defensa del republicano intentó sin éxito ampararse en la inmunidad presidencial y cuestionó que se utilizara como prueba una famosa grabación de micrófono abierto del año 2005, donde se escuchaba a Trump jactarse de besar y manosear a mujeres sin su consentimiento.
La furiosa reacción de Trump: "Guerra jurídica"

Tras conocerse la decisión del máximo tribunal, el presidente estadounidense utilizó su plataforma Truth Social para lanzar un fuerte descargo, insistiendo en que se trata de una causa armada:

“Sorprendentemente, la Corte Suprema se negó a 'revisar' un caso falso presentado en mi contra por una mujer a quien nunca conocí. Jamás debería permitirse que esto le suceda a otro presidente o candidato”, dictaminó Trump, catalogando el hecho como una "ley a medida" creada en Nueva York para perjudicarlo.

En sintonía, un vocero de su equipo legal dialogó con la cadena CNN y vinculó de forma directa el fallo con el Partido Demócrata: "El pueblo estadounidense respalda al presidente y exige el fin inmediato de todas las cacerías de brujas, incluida la farsa de los engaños de Carroll, financiada por los demócratas".
Un precedente histórico e inapelable

Los alcances de la resolución de la Corte Suprema van más allá de lo económico y sientan un precedente histórico sobre la figura del jefe de Estado.

El reconocido abogado conservador George Conway, quien asesoró de cerca a Carroll, utilizó sus redes sociales para explicar con dureza el impacto técnico del fallo:

Sentencia definitiva: "El veredicto del jurado que determinó que Donald Trump había abusado sexualmente de mi amiga E. Jean Carroll al penetrar su vagina con sus dedos, y por lo tanto la había difamado al negar que lo había hecho, se mantendrá como un juicio final y concluyente".

Sin margen de apelación: "De ahora en adelante y para siempre, será completamente preciso declarar el siguiente hecho: Donald J. Trump es un violador declarado por sentencia", concluyó de manera lapidaria.