Gremios estatales repudiaron las bajas de contratos que se hicieron efectivas este 1° de julio. Alertan por el impacto en áreas técnicas clave y la parálisis del diálogo con las autoridades del organismo nuclear.
La tensión en el sector científico y tecnológico sumó un nuevo capítulo tras la llegada masiva de telegramas de desvinculación a personal de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Según reportaron las organizaciones sindicales ATE y APCNEAN, la medida afectó a más de un centenar de trabajadores contratados, cuyas funciones finalizaron formalmente este miércoles, revirtiendo las promesas de continuidad laboral que la dirección del organismo había expresado públicamente a principios de junio.
Ante el malestar generado, las oficinas de la presidencia de la CNEA —conducida por Martín Porro junto a Ignacio Bruera y Felipe Randle— amanecieron custodiadas por un estricto cordón de la Gendarmería Nacional. El incremento de la presencia de fuerzas de seguridad en las plantas ya venía llamando la atención de los empleados en los últimos meses debido a rigurosos controles de ingreso, pero esta vez el despliegue se concentró en la sede de la Avenida Libertador para evitar protestas directas.
Áreas afectadas y fuga de profesionales
Los recortes alcanzan a personal administrativo, así como también a perfiles profesionales y técnicos de alta calificación. Delegados gremiales advirtieron que los despidos comprometen directamente la operatividad del desarrollo nuclear, mencionando casos específicos como la desvinculación de personal único a cargo de instrumental de precisión —como el microscopio SEM en el Centro Atómico Constituyentes— y especialistas en sistemas.
Desde la representación de ATE en el organismo, a cargo de Carolina Komar, señalaron que estas bajas se suman a una pérdida previa de cerca de 500 trabajadores que optaron por renunciar desde el cambio de gestión de gobierno. La dirigencia sindical cuestionó con dureza el rumbo de la institución, afirmando que el vaciamiento técnico y el deterioro salarial terminan empujando a los profesionales fuera del país, contradiciendo la imagen de promoción del sector nuclear que funcionarios oficiales habían llevado al exterior meses atrás.
Sin canales de negociación
Desde los sindicatos recalcaron la falta de respuestas por parte de Porro, un funcionario con trayectoria previa en sectores vinculados a la CNEA como Dioxitec y el reactor RA1. Según manifestaron las comisiones internas, los canales institucionales de comunicación con el triunvirato de conducción se encuentran completamente interrumpidos desde hace medio año, profundizando la incertidumbre sobre el futuro de los 350 contratados que aún forman parte de la planta del sector.
