Las frases más fuertes de la carta con la que Manuel Adorni
El saliente jefe de Gabinete difundió la misiva enviada al presidente Javier Milei. En un escrito de fuerte contenido emocional, detalló las denuncias falsas que precipitaron su salida y ratificó su alineamiento absoluto con el proyecto libertario.

Manuel Adorni puso fin a su etapa en la Jefatura de Gabinete de Ministros mediante una carta enviada al presidente Javier Milei. En el documento, el exfuncionario argumentó que el principal motivo de su dimisión radica en el profundo desgaste psicofísico y familiar provocado por lo que describió como una campaña sistemática de difamación en su contra. Asimismo, remarcó con énfasis que abandona la gestión pública sin registrar ninguna sospecha ni causa por delitos financieros o administrativos.

En la apertura de su misiva, Adorni agradeció la comprensión del mandatario y reveló que, por primera vez desde el recambio institucional del 10 de diciembre de 2023, tomó una decisión contraria a las intenciones del líder de La Libertad Avanza. El exvocero fundamentó su postura en la imperiosa necesidad de resguardar a sus seres queridos frente a una seguidilla de operaciones políticas y de prensa.

El desglose de las acusaciones y la "carnicería"

En el sector más crítico del texto, el exjefe de ministros enumeró la variedad de versiones falsas que circularon sobre su vida pública y privada, señalando que las agresiones rebasaron los límites de la discusión política para alcanzar a su círculo íntimo: su esposa, sus hijos, allegados, amistades e incluso vecinos.

"Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas", disparó Adorni en el texto, donde catalogó la presión del entorno público como una "carnicería mediática".

Dentro del listado de versiones que desmintió de forma categórica en su carta al Presidente, sobresalen:

·La invención de traslados al exterior inexistentes y erogaciones suntuosas.

·Falsos vínculos contractuales de su cónyuge con dependencias estatales o firmas públicas.

·La posesión no declarada de residencias y rodados de alta gama.

·El montaje de supuestas "granjas cripto" en presunta connivencia con la Custodia Presidencial.

·Cargos de nepotismo y desvío de partidas presupuestarias para consumos particulares.

·Rumores insólitos como la existencia de un dispositivo de almacenamiento "lleno de dólares", firmas comerciales en Uruguay y cirugías estéticas costosas.

·Falsificaciones sobre su vida privada, tales como rupturas conyugales, vínculos extramatrimoniales o la alteración de su identidad filial biológica.

El dirigente santafesino adujo que el ensañamiento de los medios quebró su límite de tolerancia familiar y espiritual, sugiriendo que las estructuras tradicionales de poder rechazan la intrusión de ciudadanos comunes en las esferas gubernamentales.

Alineamiento ideológico y transiciones en Olivos

Pese al portazo, Adorni ratificó su respaldo incondicional a la figura de Javier Milei, catalogándolo como "la única esperanza y garantía" para evitar el éxodo de las generaciones jóvenes de la Argentina. En su mensaje de despedida, recordó con mística haber acatado con rigurosidad una instrucción confidencial que el mandatario le encomendó en la Quinta de Olivos la noche en que le propuso comandar la Jefatura de Gabinete.

En el epílogo del texto, extendió su gratitud hacia la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a quien consideró un soporte vital del Gobierno, como así también a sus equipos técnicos directos y al resto de los integrantes del gabinete nacional. Adorni concluyó asegurando que se retira de la función pública con "absoluta paz" y con la conciencia limpia, sellando su dimisión con un saludo afectuoso hacia el Presidente y un "Hasta siempre".

El escrito completo

Estimado Presidente:

Gracias. Gracias por entender las razones y entenderme a mí: por primera vez desde aquel 10 de diciembre de 2023 estoy yendo en contra de sus deseos.

Gracias por esta vez sí haber aceptado mi renuncia al cargo de Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación.

Usted sabe todo lo que he sufrido durante todo este tiempo. Los interminables ataques mediáticos que he soportado me han llevado a tener que pedirle que esta vez me acompañe, para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia. Las operaciones mediáticas han ido al extremo, no solo contra mí, sino contra mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos y allegados.

Las mentiras que se han dicho fueron de lo más variadas: viajes que nunca existieron, gastos astronómicos y suntuosos, contratos inexistentes y falsos de mi mujer con el Estado o con empresas públicas, mansiones y autos lujosos, "granjas cripto" operadas en complicidad con la Custodia Presidencial, nepotismo, gastos personales pagados con fondos públicos, la existencia de un supuesto pendrive "lleno de dólares" (sí Presidente, un pendrive “lleno de dólares”), sociedades en Uruguay, cirugías estéticas de miles de dólares y decenas de falsedades más. Incluso han sugerido que he pagado millones para que no hablen de mí.

Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas. Llegaron a decir que mi permanencia en el cargo respondía a que los tenía extorsionados a usted y a la Secretaría General de la Presidencia. También atacaron mi vida personal: se metieron con mis hijos, con mi mujer, con mi familia, con mis amigos y con cada uno de mis afectos. Confundieron lo público con lo privado e íntimo. Inventaron amantes, hijos, hermanos, divorcios y hasta un padre biológico distinto al real. Se metieron con lo más profundo de un ser humano, o al menos lo que cualquier persona de bien preferiría elegir antes que todo lo demás. El resguardo de mis afectos como prioridad es precisamente lo que estoy reafirmando hoy.

El ensañamiento tiene un límite y yo he descubierto el mío. Lo hemos dado todo desde lo estrictamente laboral, pero también desde lo familiar y espiritual. Tal vez simplemente ocurre que a la gente común no le permiten estar en estos lugares. O tal vez sí: usted es la única esperanza para la Argentina. Ya no se lo digo desde adentro, sino ahora desde afuera. Mi vida antes de la vida pública siempre estuvo en línea con lograr el objetivo de que mis hijos en el futuro puedan irse a buscar un futuro mejor a otras tierras. Desde que asumimos solo trabajé para que ocurra lo contrario: para que nunca deban irse del país. Y usted es la única garantía de que eso ocurra. Ojalá la sociedad lo siga eligiendo siempre, cada día. Yo lo haré desde el lugar que me toque. Todo lo que pude aportar para el país y las ideas ya lo he hecho, de la mano suya. Lamento que el hostigamiento, la mentira y el constante intento de los medios de arruinar mi honorabilidad nos hayan querido hacer tanto daño, pero no puedo seguir exponiendo a gran parte de la gente que quiero a esta carnicería mediática. Soy un simple ciudadano que un día quiso colaborar con un proyecto que está poniendo a la Argentina en la cima del mundo, un ciudadano de a pie, con una vida que no es ni más ni menos que la que tuve siempre. Por desgracia, no todos quieren lo que nosotros queremos señor Presidente.

A pesar de estas circunstancias, me enorgullece ser parte de este camino, y haberlo acompañado en cada logro que hemos tenido como Gobierno. Me alegro haber estado al lado suyo y al lado de la Secretaría General de la Presidencia, pilar fundamental de cada paso que hemos dado. También como sabe, he cumplido a rajatabla y hasta el último día aquel pedido especial que me hizo aquella noche en la Quinta Presidencial de Olivos, minutos después de ofrecerme asumir como Jefe de Gabinete de Ministros de su gobierno.

Gracias Presidente. Gracias por haber confiado en mí desde siempre y gracias por haberme acompañado en este proceso tan injusto, doloroso y desgastante para mí y mi familia. Gracias por no haberle importado la vieja política, ni los medios de comunicación, ni las presiones (ya sean políticas o periodísticas). Gracias por ser una persona íntegra, porque en definitiva ambos sabemos que de eso se trata la vida.

Permítame tomarme el atrevimiento de felicitar y agradecer a mis equipos de trabajo que desde mi anterior lugar en el gobierno han hecho todo para que sus objetivos se cumplan. Gracias a ellos también por haberlo dado todo.

Gracias también a los equipos de los ministerios y a cada uno de sus ministros por el afecto, el apoyo y, sobre todo, por empujar día a día hacia el norte que ha fijado usted, Presidente.

Gracias también a todos los que me apoyaron, dentro y fuera del gobierno. Gracias a quienes sin conocerme, supieron entre tanta mentira, leer la verdad.

Cierro esta etapa. Me retiro tranquilo y sereno, pero por sobre todo, con la conciencia tranquila y firme en mis convicciones.

¿Sabe qué Presidente? Hoy me voy a ir a dormir en absoluta paz conmigo mismo y con lo hecho por el país: ojalá muchos de los que hicieron todo para causarme daño puedan alguna vez lograr lo mismo. La vida pasa por las pequeñas cosas, esas que nunca perdí y no me permitiría perder jamás.

Aquí termino Presidente. Ha sido un verdadero honor servirlo a usted y con ello a la Patria. Permítame insistir: de usted y sus ideas depende el futuro de la Argentina.

Gracias Javier. Gracias Karina.

Un abrazo enorme.

Hasta siempre.

Manuel Adorni