
La secretaria general de la Presidencia respaldó al exfuncionario frente al desgaste ocasionado por las denuncias en su contra. En el plano político, el Gobierno ya encamina la designación de Diego Santilli como su reemplazante.
La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete de Ministros provocó repercusiones inmediatas en la cúpula del Poder Ejecutivo. Una de las primeras reacciones públicas provino de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, quien recurrió a los canales digitales para brindarle un fuerte respaldo político y personal tras oficializarse su dimisión.
La funcionaria y hermana del jefe de Estado elogió el desempeño de Adorni, a quien le agradeció por su labor constante y por la vehemencia y el compromiso demostrados al sostener las consignas liberales del espacio. Asimismo, lo describió como un dirigente de intachables cualidades humanas, calificándolo como un hombre "íntegro, valioso y muy querido" por el núcleo gobernante.
Solidaridad frente al escenario familiar
Karina Milei no omitió el complejo escenario que motivó el alejamiento del funcionario. En sus líneas, expresó su solidaridad con el entorno cercano de Adorni ante la situación adversa que padecen desde hace tiempo:
"Sabemos del difícil –e inmerecido– momento que venís atravesando vos y tu familia desde hace meses, y acompañamos tu decisión con respeto, lamentando que las circunstancias hayan sido de este modo", manifestó la secretaria general, remarcando que el paso del exministro por la gestión pública dejó una huella significativa en el plan de gobierno.
Los motivos de la dimisión y el recambio institucional
La declaración oficial de la funcionaria se conoció poco después de que Adorni difundiera un escrito dirigido al presidente Javier Milei. En la misiva, el ahora exjefe de Gabinete fundamentó su paso al costado en el profundo menoscabo anímico y familiar derivado de los cuestionamientos públicos hacia su persona.
En su descargo, Adorni fue categórico al señalar que se lo catalogó de "delincuente y corrupto" sin que existiera ninguna prueba de irregularidades en su gestión. Ante ese panorama, argumentó que resultaba insostenible seguir sometiendo a sus seres queridos a la presión de la opinión pública, definiendo la situación como una "carnicería mediática". En el mismo texto, agradeció la comprensión del Presidente por convalidar su salida y sugirió que ya había puesto su cargo a disposición en ocasiones previas.
Con la vacante ya establecida, la administración nacional avanza a paso firme en la reestructuración de la primera línea ministerial. El principal candidato para sucederlo en el cargo es Diego Santilli, un nombramiento que los voceros de la Casa Rosada estiman que se formalizará en el transcurso de las próximas horas.
