
El exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, sumó un nuevo revés en los tribunales. El Tribunal Oral Federal N.º 2 (TOF 2) le dictó una pena de tres años de prisión de ejecución condicional al encontrarlo culpable de irregularidades en los contratos otorgados a la firma brasileña Odebrecht para la extensión de los gasoductos Norte y Sur. El exfuncionario, que actualmente cumple arresto domiciliario por la causa de la tragedia ferroviaria de Once, también recibió una inhabilitación absoluta y perpetua para desempeñarse en la función pública.
La sentencia dictada por los magistrados Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Néstor Costabel consideró a De Vido como partícipe necesario del delito de negociaciones incompatibles con la función pública. Los fundamentos completos del veredicto serán expuestos por el tribunal el próximo 4 de septiembre a las 14:00 horas.
Más exfuncionarios alcanzados por el fallo y absoluciones
El veredicto del TOF 2 no se limitó al exministro, sino que incluyó a otros miembros clave de la antigua cartera energética:
Daniel Cameron (Exsecretario de Energía): Fue penalmente responsable como autor de negociaciones incompatibles. Recibió una pena de tres años de prisión en suspenso e inhabilitación de por vida para ocupar cargos en el Estado.
Cristian Folgar (Exsubsecretario de Combustibles): Fue catalogado como partícipe necesario y sentenciado a dos años y seis meses de ejecución condicional, sumado a la prohibición perpetua para ejercer cargos públicos.
Tanto De Vido como Cameron y Folgar deberán fijar un domicilio fijo y someterse al control del Patronato de Liberados durante el lapso que duren sus respectivas condenas. En contrapartida, el tribunal dictó la absolución de Luis Beuret (exvicepresidente de CAMMESA) y de Julio Armando Bragulat (exsubgerente de la misma entidad), este último debido a que no existía una acusación fiscal en su contra.
El origen de la investigación: "Un traje a medida"
Las pesquisas judiciales se desprendieron originalmente de la causa Skanska, vinculada al pago de retornos y sobreprecios en infraestructura energética. La fiscalía, representada por Diego Luciani y José Ipohorski Lenkiewicz, centró la acusación en el direccionamiento de las licitaciones para la segunda etapa de ampliación de las redes de transporte operadas por TGN y TGS entre 2006 y 2008.
Según el alegato fiscal, las autoridades del área diseñaron una estructura reglamentaria con el único propósito de beneficiar de manera exclusiva a Odebrecht. Debido a esto, la fiscalía había solicitado penas más severas: cuatro años para De Vido y Cameron, y tres años y medio para Folgar y Beuret. Por su parte, los abogados defensores argumentaron que las decisiones contractuales respondían a la severa crisis de emergencia energética de la época, solicitando sin éxito la absolución general.
Las últimas palabras de los acusados antes de conocer el veredicto
Mientras que Cameron, Beuret y Bragulat optaron por el silencio en la etapa final del debate, De Vido y Folgar decidieron expresarse ante el tribunal.
El exministro tomó la palabra para mencionar un reciente bache de salud:
"Tuve un problema cardíaco hace aproximadamente un mes que me impidió estar en el debate, por lo que agradezco al tribunal las facilidades brindadas", señaló De Vido, extendiendo el reconocimiento al trabajo de sus defensores.
Por su parte, Cristian Folgar ensayó una profunda crítica sobre la excesiva extensión de los plazos judiciales en el país:
"Estamos en el 2026 juzgando hechos del 2006, que se empezaron a analizar en 2016 o 2017. El paso del tiempo nos aleja de la idea de un juicio justo porque se pierde la capacidad de producir prueba", cuestionó, argumentando que algunos de sus testigos fallecieron y que a otros se les debió exhibir firmas de hace dos décadas porque ya no recordaban los hechos.
Finalmente, Folgar defendió la legalidad de las obras asegurando que el plan de transporte era indispensable para mitigar la emergencia energética y que todo el proceso contó con el respaldo de los tres poderes del Estado.
