
El oficialismo articuló una estrategia con bloques aliados y acordó trasladar el debate de los proyectos a la Comisión de Asuntos Constitucionales a fines de mes.
La oposición no logró reunir el número necesario para habilitar la sesión especial convocada en la Cámara de Diputados, la cual tenía como objetivo avanzar en la interpelación y tratar una moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Tras cumplirse la media hora reglamentaria de tolerancia, el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, dio por caído el encuentro al contabilizar 117 legisladores presentes, doce menos de los 129 requeridos para iniciar el debate.
El fracaso de la convocatoria parlamentaria respondió a una serie de negociaciones de último momento tejidas entre La Libertad Avanza y bancadas aliadas, entre las que se destacaron el PRO y la Unión Cívica Radical (UCR). El acuerdo alcanzado estableció la apertura de la Comisión de Asuntos Constitucionales para el próximo martes 30 de junio, espacio donde se comenzarán a discutir las seis iniciativas legislativas que pesan sobre la figura del ministro coordinador.
A través de esta maniobra política, el bloque oficialista consiguió desactivar la ofensiva de los sectores opositores en el recinto y retener el control sobre el cronograma y los tiempos de la discusión en el Congreso.
