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El Poder Ejecutivo Nacional implementó una reconfiguración en el sistema de haberes de los miembros de las Fuerzas Armadas con el propósito de jerarquizar la capacitación profesional dentro del ámbito castrense. Mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 473/2026, se dispuso la creación de un beneficio económico específico ligado a la instrucción y titulación oficial de los uniformados.


La iniciativa, impulsada desde el Ministerio de Defensa bajo la órbita del teniente general Carlos Alberto Presti, representa un incentivo monetario directo sobre los ingresos corrientes. La medida abarca de forma integral al personal en actividad, cuadros en situación de retiro y a los beneficiarios de pensiones militares que cumplan con los requisitos estipulados.

Escala de incrementos según el nivel de instrucción

El nuevo esquema de liquidación establece un sistema de porcentajes adicionales fijos que se calcularán sobre el haber básico correspondiente al rango de cada agente, estructurándose de la siguiente manera:

·Títulos de Pregrado: Quienes acrediten tecnicaturas superiores o certificaciones oficiales equivalentes percibirán un extra del 10%.

·Títulos de Grado: Los profesionales con carreras universitarias completas recibirán una bonificación del 15%.

·Estudios de Posgrado: Para aquellos efectivos con especializaciones, maestrías o doctorados, el suplemento alcanzará el 25% del salario base.

Para acceder al cobro de estos adicionales, las carteras correspondientes exigirán que los planes de estudio y las carreras acreditadas posean una vinculación directa y funcional con las tareas y responsabilidades operativas que los militares desarrollan dentro de la estructura de la Defensa Nacional.

Fin de una disparidad histórica y carácter remunerativo

Desde el área de Defensa fundamentaron que este cambio normativo subsana una postergación histórica en comparación con otros escalafones del empleo público nacional, donde los adicionales por profesionalización y tramos académicos ya se encontraban plenamente vigentes desde hace años.

Un punto clave de la reglamentación es que el suplemento posee carácter remunerativo, lo que significa que quedará acoplado definitivamente a la estructura salarial habitual. En consecuencia, el plus no se licuará como una asignación fija por única vez, sino que se ajustará de manera automática ante futuras paritarias o actualizaciones de las escalas de las fuerzas.