Puede ser una imagen de una o varias personas y pelo rubio

En medio de la controversia por el test positivo de cocaína previo a su declaración, la representación de la víctima exigió una dura condena. Durante la audiencia telemática, el exlíder de Viejas Locas tomó una desconcertante decisión.

El proceso judicial que sienta en el banquillo a Cristian "Pity" Álvarez escaló en tensión al rojo vivo. Tras el escándalo generado por el análisis toxicológico que confirmó consumo de sustancias previo a su última exposición ante la Justicia, la parte querellante formalizó su alegato y solicitó una pena significativa por el homicidio cometido en 2018 en el barrio porteño de Villa Lugano.

Según detalló el periodista Martín Candalaft al aire de DDM, el letrado Fabián Améndola —en representación de la familia de la víctima, Cristian Díaz— requirió una condena de 11 años y 2 meses de prisión efectiva. Si bien este pedido no constituye la sentencia definitiva, marca el posicionamiento punitivo de los acusadores en el debate oral.
La estrategia de la defensa y el debate por la pena

Por su parte, la estrategia defensiva encabezada por el abogado Javier Baños apuesta por lograr la absolución bajo la figura de legítima defensa. Desde el entorno técnico del músico argumentan que, de encuadrarse el suceso como un exceso en dicha causal —cuya escala penal va de uno a cinco años—, Álvarez ya tendría la pena compurgada, teniendo en cuenta los casi cinco años que pasó privado de la libertad entre su paso por el penal de Ezeiza y el régimen de arresto domiciliario.
Una ausencia insólita en plena audiencia

El momento más desconcertante de la jornada judicial se produjo una vez formalizado el pedido de la querella. De acuerdo con la cronista Sofía Ubeda, el imputado resolvió abandonar la conexión virtual que seguía desde su domicilio: "La audiencia continúa pero sin el Pity Álvarez, porque se fue a dormir una siesta", reveló, dejando su representación en manos de sus defensores presentes en los tribunales.

En paralelo a los alegatos, el fiscal Sandro Abraldes solicitó la apertura de una causa paralela para determinar quién le facilitó estupefacientes al músico antes de su comparecencia. Asimismo, trascendió que, en caso de recibir una sentencia condenatoria, el artista cumpliría la pena en su domicilio debido a su frágil cuadro de salud.