
Un severo caso de explotación laboral e insalubridad extrema sacude al ámbito empresarial y judicial de la provincia de Salta. La Justicia Federal formalizó la investigación penal e imputó por el delito de trata de personas con fines de explotación laboral agravada a un reconocido empresario gastronómico de la localidad de Cerrillos. La calificación responde al número de víctimas afectadas, la consumación del delito y el aprovechamiento sistemático de la situación de alta vulnerabilidad social y económica de los trabajadores.
El juez federal de Garantías de Salta, Diego Anzorreguy, dio curso favorable a la acusación formulada por el Ministerio Público Fiscal y otorgó un plazo de seis meses para desarrollar la instrucción del caso. Asimismo, dictó medidas coercitivas contra el finquero, entre las que se destacan la prohibición absoluta de salir del país y la restricción estricta para entablar contacto directo o indirecto con las víctimas y los testigos del proceso.
El caso salió a la luz gracias a una denuncia anónima efectuada a la línea telefónica gratuita 145, gestionada por el Ministerio de Seguridad de la Nación para recepcionar alertas por trata de personas. A partir de ese aviso, agentes de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX) en conjunto con inspectores de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) concretaron un operativo de fiscalización sorpresivo en el establecimiento rural del imputado, donde descubrieron un escenario de extrema precariedad humana en medio de actividades agrícolas y ganaderas.
Dormitorios sobre palets, maltrato médico y la trampa del encuadre convencional
Durante la audiencia imputativa, los fiscales generales Eduardo Villalba, Paula Gallo y Vanina Pedrana expusieron mediante registros fotográficos y testimoniales el calvario al que eran sometidos al menos 20 empleados —siete de los cuales integran el núcleo duro de la acusación de trata— en el predio dedicado al cultivo de tabaco, aceitunas y la cría de cerdos negros:
Habitabilidad deshumana: Varios de los dependientes vivían en casillas con pisos de tierra y camas improvisadas sobre palets de madera. Carecían de agua caliente de red —debían calentar el insumo en tambores metálicos a fuego para higienizarse— y disponían únicamente de letrinas sanitarias precarias. El grado de desprotección era tal que un trabajador adulto mayor debía concurrir regularmente a un comedor de Cáritas para poder alimentarse.
Jornadas extenuantes y abandono ante accidentes: Los salarios no superaban los $500.000 mensuales, por los cuales se exigían extensas jornadas de trabajo sin pago de horas extraordinarias, feriados ni días domingos. La fiscalía denunció el caso de un operario que sufrió un grave accidente laboral dentro del campo y fue abandonado por el propietario, debiendo ser auxiliado por un familiar; posteriormente, la patronal no le abonó los días de reposo ni cubrió los costos médicos de su recuperación.
Maniobra de registración fraudulenta: El Ministerio Público Fiscal explicó que el empresario inscribía a los peones en el convenio colectivo del tabaco para abonar aportes y cargas sociales sustancialmente menores, pero luego los desviaba discrecionalmente a la cría y faena de cerdos negros, materia prima utilizada para abastecer el reconocido restaurante de su propiedad.
Un patrimonio millonario frente a la miseria impuesta
Para desarticular cualquier argumento de imposibilidad financiera, la representación fiscal exhibió ante el tribunal los informes bancarios y tributarios remitidos por ARCA. De los cruces de información surge que el empresario registró facturaciones superiores a los $600 millones durante el período 2025 y un caudal de ingresos similar en lo que va del ejercicio 2026.
Las cifras fundamentaron la postura del Ministerio Público respecto a que el acusado poseía plena solvencia económica para proveer instalaciones edilicias dignas, agua potable, elementos de protección personal y salarios acordes a la ley, optando en cambio por maximizar sus márgenes de ganancia mediante el sometimiento de trabajadores vulnerables.
