Un grave episodio de violencia conmocionó a la comunidad educativa de Villa La Angostura, luego de que una docente del CPEM N.º 68 resultara agredida por una estudiante al advertir que la menor se encontraba consumiendo marihuana en uno de los sanitarios del establecimiento. El hecho ocurrió durante el turno tarde y derivó en una profunda preocupación institucional, la activación de los protocolos vigentes y la intervención de los organismos educativos y médicos competentes.
De acuerdo a la información vertida por fuentes de la comunidad educativa a medios locales, el incidente se desencadenó cuando la docente descubrió a la alumna fumando en el baño de las instalaciones. Al intentar intervenir en la situación, la respuesta de la estudiante fue un ataque físico que incluyó golpes de puño. A raíz de las lesiones sufridas, la educadora debió ser trasladada al hospital local para recibir la atención correspondiente, constatar los traumatismos y posteriormente realizar la exposición del caso. Tras el violento episodio, trascendió que la trabajadora se encuentra fuertemente afectada en el plano emocional por la gravedad del ataque.
Frente a este hecho, calificado de inédito por la falta de antecedentes de esta índole en el establecimiento, las autoridades del CPEM 68 difundieron una nota dirigida a las familias. En el comunicado expresaron que "Nos dirigimos a ustedes con el propósito de informar que, hace unos días, se produjo en nuestra institución una situación de especial gravedad que involucró a docentes y estudiantes de la escuela."
Asimismo, la dirección del colegio remarcó las medidas adoptadas tras el incidente y explicó que "Ante lo sucedido, desde la institución se han puesto en marcha las acciones correspondientes y se está trabajando de manera responsable y articulada para abordar la situación, procurando el cuidado y la seguridad de todos los integrantes de la comunidad educativa."
En cuanto al trabajo pedagógico y de contención dentro de las aulas, señalaron que "Se está trabajando con los estudiantes, generando espacios de reflexión y acompañamiento que permitan abordar lo ocurrido, fortalecer los vínculos y promover formas adecuadas y respetuosas de convivencia."
En ese sentido, desde el establecimiento hicieron hincapié en la necesidad de articular esfuerzos entre el colegio y los tutores. Al respecto enfatizaron que "Entendemos que la construcción de un entorno seguro requiere de la corresponsabilidad y el compromiso de toda la comunidad educativa."
A su vez, agregaron que "Escuela y familias tenemos un papel fundamental en el cuidado, en la prevención de situaciones de violencia o riesgo y en la transmisión de pautas de respeto, diálogo y convivencia."
En otra línea del texto, las autoridades solicitaron el apoyo directo del entorno familiar solicitando que "Solicitamos especialmente su acompañamiento, promoviendo con sus hijos e hijas el diálogo y la reflexión sobre la importancia de respetar a todas las personas que forman parte de la institución y de comunicar oportunamente cualquier situación que pueda afectar la seguridad o el bienestar de algún integrante de la comunidad."
Por último, concluyeron asegurando que "La escuela continuará trabajando con responsabilidad, atendiendo la situación por las vías institucionales correspondientes y priorizando en todo momento el cuidado, la seguridad y el bienestar de estudiantes y docentes."
