
Una serie de operativos policiales culminó con el arresto de una sospechosa en la zona bonaerense de Tigre, acusada de liderar un esquema clandestino enfocado en sumar personal local al conflicto armado en territorio ucraniano.
La causa se puso en marcha meses atrás tras una serie de entrevistas preventivas realizadas por personal aeroportuario en la terminal internacional de Ezeiza. En aquella ocasión, cuatro individuos se aprestaban a tomar un vuelo con escala en Europa, manifestando inicialmente que cumplirían labores de albañilería y edificación civil. No obstante, las profundas incongruencias en sus testimonios —como ignorar quién sufragaba los traslados o carecer de itinerarios de retorno— evidenciaron el engaño.
Ante el interrogatorio, los viajeros terminaron por confesar que su misión real era sumarse a las filas militares en el frente bélico a cambio de una paga mensual de 3.000 dólares, además de admitir que se les había instruido mentir para eludir controles fronterizos.
Allanamientos y elementos incautados
A raíz de los datos recabados por las fuerzas de seguridad, la Justicia ordenó un procedimiento en el partido de Tigre que derivó en la captura de la presunta intermediaria. Durante la inspección del inmueble, los agentes federales incautaron dispositivos móviles, indumentaria militar, simbología alusiva a facciones mercenarias y un arma de fuego, además de ordenar el bloqueo preventivo de activos digitales vinculados a la imputada.
Mientras tanto, los investigadores continúan las diligencias para dar con un coimputado que logró fugarse hacia Brasil días antes del operativo y para esclarecer el alcance total de la estructura de reclutamiento en el país.
