
Una mujer que permaneció tres semanas en estado crítico logró romper el silencio ante los profesionales que la asistían y señalar a su esposo como el autor del ataque. El acusado, que se mantuvo junto a la cama de la víctima durante toda la internación, fue arrestado por orden judicial.
Un ataque velado por el silencio y el control
El episodio tuvo lugar el pasado 30 de junio en una finca del paraje Santa Rita, en las cercanías de Las Tinajas (departamento Moreno). Como consecuencia del hecho, Elsa Griselda Sayago sufrió quemaduras de tercer grado en casi un tercio de su cuerpo, lo que motivó su derivación urgente desde el hospital de Quimilí hacia el Centro Integral de Salud (CIS) Banda.
Debido a la gravedad de las heridas y al estado de sedación en el que permaneció durante semanas, la víctima no había podido prestar declaración. En ese lapso, su marido, Carlos Cisneros, no se alejó del recinto hospitalario. Para la fiscalía, esa presencia constante respondía a una maniobra para vigilar a la mujer y frenar cualquier intento de acusación.
La revelación clave y el rol de su hija
El escenario cambió radicalmente el 21 de julio. Durante una evaluación del área de Psicología del centro médico, Sayago pudo reconstruir lo sucedido: relató que, en medio de un ataque de celos, Cisneros la bañó con combustible y le prendió fuego. La agresión no culminó en femicidio gracias a la reacción de una de las hijas menores de la pareja, quien le arrojó agua de inmediato para sofocar las llamas.
Tras la revelación, la abogada del nosocomio, María Emilia García Tórtola, radicó la denuncia formal. Con estos elementos, la fiscal Judith Díaz solicitó la captura del sospechoso, medida que fue dictada por la jueza de Género Norma Morán. Cisneros quedó inmediatamente aprehendido e imputado por tentativa de homicidio.
Años de sometimiento y los pasos de la causa
El abordaje interdisciplinario sacó a la luz un contexto continuo de violencia machista. La víctima convivía con el agresor desde los 14 años —padre de sus tres hijos— y padecía sometimiento físico, psicológico y financiero. El aislamiento familiar y el temor constante le habían impedido realizar presentaciones previas, a pesar de las alertas que allegados ya habían intentado elevar ante organismos oficiales.
Mientras la mujer continúa su recuperación en el centro de salud, la Justicia avanzó con la recolección de pruebas y citó a la adolescente que intervino durante el ataque para que declare mediante el sistema de Cámara Gesell.
