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Un tribunal de la capital neuquina impuso una condena de cuatro años de reclusión de cumplimiento efectivo a un hombre, identificado por sus iniciales A.C.F., tras hallarlo culpable de haber agredido físicamente a su hijo de tres años con un elemento cortante. La sentencia se dictó mediante la homologación de un acuerdo pleno alcanzado entre la fiscal del caso, Lorena Juárez, el asistente letrado Maximiliano Jávega y la defensa del imputado.

Durante la audiencia celebrada este martes, el acusado admitió formalmente su autoría en el ataque, lo que permitió agilizar la resolución del conflicto penal bajo una calificación consensuada entre las partes. La querella particular, constituida en representación de la madre del menor damnificado, prestó su conformidad al convenio presentado ante la magistrada.
Recalificación de la causa y fundamentos del fallo

La fiscal Juárez detalló ante el tribunal que, si bien el expediente penal se inició bajo la hipótesis de una tentativa de homicidio, el desarrollo de las pericias y el acopio de pruebas demostraron que la integridad física del menor no corrió un riesgo vital inminente.

Por este motivo, la jueza de garantías Carina Álvarez declaró al imputado penalmente responsable del delito de lesiones graves, agravadas por el vínculo familiar y por haberse cometido con alevosía. El nombre completo del condenado no fue divulgado de forma oficial por las autoridades judiciales con el propósito de preservar el derecho a la intimidad del niño y evitar su estigmatización en el ámbito social.
Detalles del incidente en la vivienda

El hecho que motivó la condena ocurrió la noche del 4 de julio de 2025, aproximadamente a las 21:45 horas, en un domicilio situado en el barrio Confluencia de Neuquén Capital. De acuerdo con la reconstrucción efectuada por el Ministerio Público Fiscal, el agresor aprovechó que se encontraba a solas con el menor de tres años para infligirle una herida cortante de unos diez centímetros de extensión en la zona del cuello.

Ante las expresiones de dolor y el llanto del niño, parientes que residían en una propiedad contigua irrumpieron de inmediato en la vivienda, lograron poner a salvo al menor y lo trasladaron de urgencia a un centro asistencial, donde recibió las curaciones médicas correspondientes que determinaron su evolución favorable.