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Un alarmante episodio derivó en una profunda investigación judicial en la capital bonaerense. Un estudiante secundario de 16 años quedó formalmente imputado tras proferir amenazas sobre un presunto tiroteo dentro del establecimiento educativo al que concurre. En el marco de la causa, las fuerzas de seguridad ejecutaron un allanamiento en su domicilio, donde descubrieron un impactante parque de armas y miles de proyectiles de diversos calibres.

Investigación digital y el rastro en redes sociales

Las pesquisas están bajo la dirección de la fiscal del fuero de menores, Sabrina Cabrera. Las actuaciones forman parte de un seguimiento que se reactivó tras una seguidilla de intimidaciones virtuales reportadas en diversas instituciones escolares del territorio nacional a mediados de mayo.

El quiebre en la investigación se produjo gracias al trabajo de una mesa técnica enfocada en el análisis de Cibercrimen. El personal especializado detectó perfiles y contenidos multimedia pertenecientes al adolescente en redes sociales, donde se lo podía observar realizando prácticas de tiro en un polígono y ostentando diferentes dispositivos de fuego de manera reiterada.

El arsenal incautado por las autoridades

Con los elementos probatorios recopilados en la esfera virtual, la funcionaria judicial dictó la orden de registro para el inmueble del menor. Al irrumpir en el lugar, los uniformados se encontraron con una cantidad de armamento que superó las previsiones iniciales:

·Armas de fuego: Se incautaron un total de 25 unidades, abarcando un inventario que incluía pistolas, revólveres, escopetas y carabinas de múltiples modelos y especificaciones.

·Municiones: El volumen de proyectiles listos para usar ascendía a más de 6.700 municiones. En el detalle se especificaron 4.217 cartuchos correspondientes al calibre 12/70, sumados a otras .2487 balas de variados diámetros.

·Otros componentes: La requisa policial también permitió el secuestro de un dispositivo tecnológico de recarga de cartuchos, un aparato de telefonía celular y documentación relevante para el expediente.

Situación procesal de los imputados

A raíz de los resultados del operativo, la Justicia determinó la imputación formal tanto del adolescente de 16 años como de su progenitor, quedando ambos encuadrados bajo la figura delictiva de intimidación pública.

En paralelo a la causa principal por las amenazas escolares, los despachos judiciales abrieron una línea de investigación complementaria destinada a auditar si el adulto responsable posee las credenciales, registros y autorizaciones legales vigentes que exige la ley para la legítima tenencia del arsenal hallado en la vivienda. Pese a la gravedad del cuadro general y el decomiso del material, las autoridades confirmaron que ninguno de los dos implicados se encuentra privado de su libertad de forma preventiva.