
La Justicia salteña inició una investigación bajo la sospecha de un brutal caso de maltrato infantil que terminó con la vida de un menor de dos años. Por el hecho, las autoridades policiales procedieron a la detención de la madre de la víctima, una joven de 19 años, y de su pareja actual, un hombre de 32 años.
La coartada de la caída y las alarmantes publicaciones en redes
El caso comenzó a salir a la luz tras un llamado al sistema de emergencias 911 realizado por la propia madre del niño, identificado como Thiago Altamirano. Minutos después de dar aviso a las autoridades, la mujer se trasladó hasta un centro de salud local con el pequeño en brazos, aunque el personal médico constató de inmediato que ya no presentaba signos vitales.
En su primera declaración ante el personal de guardia, la joven intentó justificar el estado del menor asegurando que las lesiones se habían producido tras una supuesta caída accidental desde una cama. Sin embargo, las pericias médicas preliminares desmoronaron rápidamente esa versión al detectar múltiples traumatismos preexistentes y heridas de gravedad que resultaban totalmente incompatibles con un accidente doméstico, revelando en cambio un cuadro de agresiones físicas continuas.
Poco antes de quedar bajo arresto y tras confirmarse el fallecimiento, la imputada utilizó sus estados de la aplicación WhatsApp para dejar llamativos mensajes dedicados a su hijo:
·En una primera publicación, junto a una fotografía del menor vistiendo la camiseta de la Selección Argentina, escribió: "Perdoname amor por todo".
·Minutos más tarde, sumó otra frase de despedida: "Hasta siempre mi bebé, te amaré siempre mi Thiago hermoso".
El reclamo de la familia y las acusaciones a la Justicia
Tras conocerse el trágico desenlace, el entorno familiar del niño rompió el silencio y apuntó de manera directa contra el desempeño de los organismos judiciales, afirmando que la situación de vulnerabilidad y peligro en la que se encontraba Thiago ya había sido denunciada en reiteradas oportunidades desde hacía más de un año.
Marta Salazar, abuela del nene, dialogó con la prensa de la provincia y expresó el profundo dolor de la familia:
“Pasó lo que no queríamos que pasara. Mi nieto de dos años falleció a manos de la madre y la pareja de ella, a golpes”.
Asimismo, la mujer cuestionó con dureza que no se hubieran tomado medidas de protección urgentes a pesar de los antecedentes de la progenitora. “Ella era inestable, tenía problemas de adicciones y era muy conflictiva. Todo esto sabía la Justicia. Por eso la Justicia es culpable de que ahora él no esté”, sentenció la abuela, concluyendo con un fuerte descargo institucional: “Prácticamente nosotros criamos a los bebés y la Justicia nos los sacó de la mano cuando sabían bien que la madre es adicta y alcohólica”.
La causa penal continúa avanzando con diversas medidas de prueba para determinar el grado de responsabilidad de la pareja detenida en el fallecimiento del menor.
