Laura Duarte es mamá de un adolescente de 16 años. Anoche, el papá envió al menor a hacer unas compras de último momento y fue atacado por un hombre que aparentaba tener algún tipo de delirio místico con un arma blanca, que lo golpeó y le provocó un corte en el párpado, a una milésima del globo ocular.
El suceso ocurrió entre las 22 y 23 de este miércoles, en la zona de calles Boer y Jorge Luis Borges del barrio Confluencia de Neuquén capital. Laura contó que "anoche mi hijo salió a comprar, lo mandó el papá, salió a comprar. Resulta que apareció alguien siguiéndolo y él atinó a correr, salió corriendo. Este chico lo alcanzó, le pegó, lo apuñaló y le cortó el ojo, o sea, la sacó barata en la parte del ojo, no le lastimó nada en la vista, porque el corte lo hizo abajo", explicó.
"Mi nene está bien, está golpeado, está todo lleno de moretones, está asustado. Él dice 'yo, mamá, en un momento dije listo, está, hasta acá', porque le dio una piña en la sien que lo desmayó y en ese momento dije 'ya está, no pasa más nada'", relató.
(Video. Tras ser demorado por la familia, policía montó un operativo para retirar al agresor del lugar)
No obstante, mientras ocurría el ataque, intervino una familiar del chiquito. "Justo ahí salió mi cuñada con mi sobrino y Dios, gracias a Dios que salieron y lo escucharon a mi hijo, salieron y le dijeron ahí que no le hiciera nada".
No obstante, el agresor estaba fuera de sí y la secuencia no terminó allí. "Lo arrastraron a mi hijo hasta dentro de la casa de ellos y el vago este entró adentro y los quería matar a todos los que estaban ahí adentro, a mi sobrino, mi cuñada, entonces como que estaba sacado", detalló.
Respecto al agresor, señalaron que "ni sé quién es. Mi hijo no lo conoce, no sabe quién es, porque mi hijo no es una persona que anda en la calle ni que tenga bandita ni nada. Mi hijo va a la mañana, a las ocho de la mañana entra a la escuela, a veces sale a las seis de la tarde de la escuela, a veces sale a las tres de la tarde de la escuela y una vez que llega a mi casa, tampoco sale afuera. Está todo el día encerrado en mi casa. Y las veces que sale afuera es porque los lleva mi marido a jugar a la pelota y ni siquiera es que juegan a veces acá en el barrio. Es muy raro, los días domingos puede ser que se junten acá atrás de la UESPO, al lado del SAF, que hay una cancha y juegan entre el barrio. Pero si no, mi hijo no sale. No sale en la semana ni en los fines de semana ni nada", señaló.
Al referirse a las posibles causas del ataque, Laura detalló que "no sabemos. Lo único que le decía era que si era pariente de los Cañete, que si conocía a los Cañete, que no sé qué... que lo iba a matar porque supuestamente mi hijo le había matado al sobrino, que no sé qué... todas cosas delirantes", describió.
En la familia de la víctima estiman que "para mí se confundió, iba a buscar a otra persona y lo encontró a mi hijo".
La madre precisó que "al atacante lo detuvo mi marido y mi otro hijo mayor. Ellos llamaron a la policía. La denuncia ya la hicimos. Ahora yo lo llevé al médico a mi hijo, le hicieron placa para ver cómo estaba él. No tiene lesiones internas, seguramente se le va a poner la cara negra porque encima él es re blanco, así que se le va a poner la cara negra, pero después no tiene nada grave como para decir está grave, pero sí fue el momento y tener que soportar un ataque sin ningún tipo de razón. Ahora tenemos que esperar que dicte la justicia y que haga lo que corresponda".
Laura adelantó que "vamos a ir todo por la vía legal a ver qué se puede hacer, porque para mí esto es la primera vez. Yo nunca había vivido una cosa así con mis otros hijos mayores y la verdad que encima es el más chico, o sea fijate vos, la verdad no entiendo, todavía no caigo de lo que le pasó a mi hijo y del trauma que le generó a mi hijo porque hoy mi hijo me contaba que tiene miedo", explicó.
En cuanto al violento, indicó que "la policía lo identificó y ahí estamos viendo qué se puede hacer. Supuestamente, supuestamente, él le gritaba a mi cuñada, le gritaba que él había salido de la cárcel. No sé, no tengo ni idea, porque la policía no nos dijo nada, acá en la comisaría no dijeron nada. No sé si es verdad o en el delirio de la droga o qué... porque primero era Dios y después era el diablo y después... decía incoherencias... después que era devoto de San La Muerte y que nadie nos iba a salvar y que nos vamos a morir todos, todas cosas así decía", reconstruyó.
"La verdad que no tengo problema con nadie en el barrio ni mi hijo tampoco. Lo que estamos pidiendo es que el gobernador se ponga los pantalones bien puestos en el barrio y diga se cortó la joda acá en Confluencia porque la verdad que, sin comerla ni beberla, pagamos el plato roto de los vecinos que estamos alrededor”, apuntó.
Finalmente reclamó mayor seguridad asegurando que en Confluencia hay hechos delictivos “continuamente. Esto no cesa si no hacen algo. Si el ministro de seguridad no hace algo y se pone firme acá, esto va a seguir. ¿Y sabés qué? Lamentablemente, como lo que pasó con mi hijo hoy, que la sacó, fue una desgracia con suerte, capaz que otro niño mañana no la va a tener. Acá los kioscos de venta de drogas están uno al lado del otro”, planteó.
