
La jueza Carolina González impuso una pena de 20 años de prisión a Juan Pablo Cides por el homicidio de Franco Ramírez durante una cena de un grupo de amigos, la madrugada del 1 de junio de 2025 en Loncopué. Había sido declarado responsable penal por un jurado popular en abril pasado.
La magistrada explicó que la decisión la tomó “teniendo en cuenta principios que me impone la Constitución: el del fin resocializador de la pena, el de humanidad, de dignidad, de razonabilidad y un principio del que nadie habla, que es el de realidad y que debe impregnar nuestras normas”
El hecho se produjo el año pasado en un domicilio de Loncopué mientras se desarrollaba una cena entre amigos. De acuerdo a la acusación, durante la madrugada y mientras jugaban al truco, la víctima le hizo un chiste al imputado y éste se acercó por detrás con un cuchillo escondido entre sus prendas y lo apuñaló. Minutos después, se presentó en la comisaría de esa localidad y entregó un cuchillo con sangre humana.
“Mi objetivo es explicar de forma clara, honesta y transparente por qué entiendo que la ley y la Constitución y los tratados internacionales hacen que yo tome esta decisión”, sostuvo González. En ese sentido, explicó que actualmente en nuestro país una pena perpetua es de por vida y la revisa un juez de ejecución en 35 años, y remarcó que Cides “dentro de 35 años va a tener 95 años” y que la esperanza de vida en Neuquén es de 80,4 años.
“El castigo penal debe llegar y aplicarse porque una vida fue destruida y porque la sociedad necesita defenderse y asegurarse que no habrá otras vidas destruidas. La pena trae un castigo, debe ser seria y firme porque el daño es grande, pero tiene un límite muy claro. Lo que pasó con Franco es intolerable, es dañino, pero nuestro sistema jurídico parte de que una vida quitada no se puede cubrir con otra vida quitada” añadió.
