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Un escenario de profundo dolor y desbordes se vivió en el principal centro de salud de Neuquén tras confirmarse el deceso de Gonzalo Salvador Santibañez, un joven de 19 años que permanecía internado en estado crítico. La gravedad de la situación obligó a las autoridades sanitarias a activar protocolos de emergencia y reforzar la custodia policial dentro del establecimiento.

El desencadenante fue un violento incidente vial ocurrido en el barrio Toma Norte, en la intersección de las calles Golfo San Jorge y Valdivia. Santibañez, quien conducía una moto Honda Tornado, impactó fuertemente contra un Fiat Mobi. Tras recibir las primeras atenciones en el Hospital Dr. Horacio Heller, fue derivado de urgencia y en condiciones extremas al Hospital Castro Rendón, donde debió ser intervenido quirúrgicamente de inmediato.
Incidentes en la sala de espera y evacuación preventiva

El momento de mayor dramatismo se registró en los pasillos del nosocomio, cuando el equipo médico les transmitió el panorama irreversible a los hermanos del paciente. Preso de la desesperación al conocer el parte, uno de los familiares directos arremetió a golpes contra una estructura vidriada del sector, provocando su rotura. Ante los desmanes, el personal de seguridad interna, que ya preveía un clima hostil por la complejidad del cuadro, solicitó apoyo inmediato a la Policía provincial.

Como medida de resguardo para el resto de los internos y trabajadores, se suspendió el horario de visitas en la Unidad de Terapia Intensiva y se coordinó una evacuación controlada de los civiles presentes hacia la planta baja. Con el arribo de más patrulleros, la concentración de allegados en las afueras se dispersó paulatinamente, quedando únicamente el núcleo familiar en una zona de contención especial. El área de mantenimiento procedió luego a limpiar los destrozos.

El trasfondo judicial del joven fallecido
Más allá del trágico desenlace vial, la identidad de la víctima cobró relevancia pública debido a su vinculación secundaria en una causa por homicidio. Santibañez había estado bajo la lupa de los investigadores por el crimen de Nelson Pino, perpetrado en diciembre de 2025 en el barrio San Lorenzo Norte.

Si bien inicialmente la policía emitió una orden de detención en su contra, los avances de la fiscalía determinaron que el joven solo estuvo presente en el lugar debido al robo de un motovehículo, descartando su autoría en el ataque armado. De este modo, su estatus legal cambió de imputado a testigo clave del caso.

La muerte del motociclista coincidió temporalmente con la captura de S.S.H., el último sospechoso prófugo por el asesinato de Pino, quien fue detenido esa misma jornada en el oeste de la ciudad y quedó bajo prisión preventiva por disposición de la jueza Natalia Pelosso, tras la formulación de cargos de la fiscal Guadalupe Inaudi. Pese a las suspicacias generadas en la opinión pública por la coincidencia horaria de ambos hechos, las autoridades judiciales aclararon que no existe indicio alguno que relacione el choque de la moto con el expediente del homicidio.