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Luego de evadir a las autoridades durante casi seis meses, un hombre identificado como S.S.H. fue finalmente detenido y acusado formalmente por el asesinato de Nelson Aníbal Pino. En la audiencia correspondiente, la jueza de garantías Natalia Pelosso respaldó el planteo de la fiscalía y dictó una medida de prisión preventiva por el lapso de cuatro meses para el sospechoso, rechazando cualquier beneficio ambulatorio.

La mecánica del crimen en el barrio San Lorenzo

El homicidio bajo investigación ocurrió la noche del 10 de diciembre de 2025 en la esquina de Albardón y Rafaela Fernández, de Neuquén capital. De acuerdo con la reconstrucción presentada por la fiscal Guadalupe Inaudi, el imputado arribó al lugar como acompañante en una moto guiada por J.A.V (quien ya se encuentra procesado y bajo arresto por el mismo caso).

Tras proferir amenazas derivadas de una vieja disputa entre los dos grupos familiares, el conductor incitó a S.S.H. a abrir fuego. Este último efectuó al menos seis detonaciones hacia el sector donde estaba la víctima junto a otras personas. Uno de los proyectiles hirió de gravedad en la cabeza a Pino, provocando su deceso al día siguiente en el hospital.

La fiscalía encuadró el ataque bajo la figura de homicidio agravado por el empleo de arma de fuego, atribuyéndole a S.S.H. el rol de coautor. El sustento probatorio incluye:

Filmaciones de seguridad que contienen registro de audio.

Declaraciones testimoniales de familiares del fallecido y vecinos del barrio.

Conclusiones de la autopsia médica y peritajes balísticos.

Análisis de movimientos posteriores que descartaron a un sospechoso inicial.

El debate por el riesgo de fuga

El nudo de la discusión judicial se centró en la modalidad de la detención. La defensa técnica del acusado solicitó el arresto domiciliario con tobillera electrónica, argumentando que el hombre debía estar junto a su pareja y su hija recién nacida.

Sin embargo, la fiscal Inaudi demostró que existía un peligro inminente de evasión y entorpecimiento. Detalló que el acusado arrastraba una declaración de rebeldía previa por no presentarse a otra causa y que logró eludir una gran cantidad de allanamientos desde diciembre pasado, hasta ser localizado esta semana en un operativo sorpresa.

Al emitir su fallo, la jueza Pelosso desestimó el pedido de la defensa y ordenó el encarcelamiento efectivo. La magistrada fundamentó su decisión en el largo periodo en que el imputado se mantuvo en la clandestinidad a sabiendas de que era buscado, la contundencia de las pruebas y la gravedad de la pena en expectativa. Asimismo, decretó una restricción absoluta para que el detenido no pueda comunicarse por ninguna vía con los allegados de la víctima.