
La familia de la menor de 14 años asesinada en Córdoba aportó la prueba a la investigación judicial. En el marco de la movilización de Ni Una Menos, reclamaron la detención de presuntos cómplices y hubo nuevos allanamientos.
Un giro emotivo y clave para la causa se conoció en medio del reclamo de justicia por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en la capital cordobesa. Su familia, que participó este miércoles de la marcha central de Ni Una Menos, confirmó el hallazgo de un manuscrito oculto donde la víctima dejó asentada su "última voluntad" y detalles de su historia de vida.
Elizabeth Heredia, abuela de la joven, relató que el descubrimiento ocurrió por la mañana mientras revisaban las pertenencias de Agostina. El escrito se encontraba resguardado en un cajón de ropa interior. Aunque por motivos legales no se difundió el contenido textual, la mujer manifestó que allí su nieta describía "todo lo que ella venía viviendo" y padecimientos desde su infancia. El documento ya fue entregado formalmente a las autoridades judiciales.
Críticas a la investigación y sospechas de complicidad
Durante la movilización, Heredia cuestionó severamente los primeros tramos de la búsqueda tras la denuncia por desaparición, señalando que las tareas cobraron real importancia recién a partir del martes, cuando el fiscal Raúl Garzón tomó las riendas del expediente. "Que la encontraran ese mismo día en la dirección que nosotros dimos hubiera sido distinto", recriminó la mujer, considerando el retraso como una "tortura" para la familia.
Al ser consultada sobre por qué Claudio Barrelier —el único detenido y principal sospechoso— no fue investigado desde el inicio, la abuela denunció que el hombre plantó pistas falsas para desviar la atención hacia un joven llamado Franco, inventando que Agostina le había pedido que la trasladara hacia la vivienda de este último.
Debido a esto, la familia exigió ampliar el círculo de arrestos:
·Apuntaron de forma directa contra la propietaria de un Ford Ka, sindicándola como presunta cómplice del crimen.
·Reclamaron que "caigan todos los que tengan que caer".
El estado de salud de la madre y la voz de la familia
Por otra parte, se conocieron detalles sobre el estado de salud de Melisa, madre de la víctima, quien se encuentra alojada en el Hospital San Roque. Si bien ya fue notificada sobre el trágico final de su hija, permanece bajo los efectos de sedantes y sin plena conciencia de la situación, atravesando un cuadro psicológico muy delicado.
En tanto, Miguel, abuelo de Agostina, enfatizó el dolor de ser "solo una familia pidiendo por una hija y una nieta que nos falta", e instó a visibilizar con la misma fuerza los reclamos de otras familias que participan de las movilizaciones desde hace más de una década sin obtener respuestas.
Operativos simultáneos y pericias acústicas
En paralelo a las expresiones públicas de la familia, el Ministerio Público Fiscal coordinó nuevos procedimientos en la vivienda del acusado, situada en Juan del Campillo 878, dentro del barrio Cofico. En dicho inmueble, donde la víctima fue vista con vida por última vez la noche del sábado 23 de mayo, se llevaron a cabo pericias acústicas específicas. Los técnicos analizaron el espesor de las estructuras y paredes para determinar si los demás residentes de la propiedad pudieron haber oído ruidos compatibles con el ataque.
Los investigadores también retiraron del domicilio nuevos elementos de valor probatorio y continuaron con la recolección de rastros genéticos. De forma simultánea, los operativos judiciales se extendieron a un lavadero de autos de la zona —donde se habría acondicionado el Ford Ka bajo sospecha— y al local nocturno Wachitas Bar, lugar de trabajo de Soledad, la mujer que poseía un vínculo sentimental con Barrelier y le habría facilitado el automóvil.
