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El hecho ocurrió este miércoles a plena luz del día en Neuquén Capital. Gracias a la alerta de los vecinos y al rápido despliegue de la Policía, se logró arrestar a uno de los delincuentes, mientras que un cómplice logró darse a la fuga.

Un violento intento de robo domiciliario fue desbaratado este miércoles alrededor de las 14:00 horas en el Distrito 7, ubicado en la zona de la meseta neuquina. El procedimiento culminó con un sospechoso tras las rejas luego de ser sorprendido por los uniformados en el interior de la propiedad.

Alerta vecinal y despliegue policial

La secuencia delictiva comenzó a ser descubierta cuando una residente del sector percibió ruidos sospechosos en el patio de una vivienda contigua. Ante la presunción de un asalto en curso, la mujer salió a la calle junto a su hija con el fin de buscar auxilio.

En paralelo, la dueña del inmueble —quien se encontraba en su jornada laboral— fue notificada por su sistema de monitoreo privado de que el dispositivo de alarma de la casa había sido arrancado de cuajo.

Al ser alertados de la situación, los agentes del destacamento policial de la zona montaron un operativo cerrojo en la propiedad: un grupo de efectivos ingresó por el acceso delantero. Otro sector de la fuerza civil cubrió la parte posterior del terreno.

Esta maniobra permitió capturar al delincuente dentro de las dependencias antes de que pudiera escapar con pertenencias.

Según las reconstrucciones basadas en los testimonios de los habitantes del barrio, en el golpe actuaron como mínimo dos personas. Los malvivientes utilizaron una escalera en el sector trasero para que uno de ellos ganara el interior de la vivienda, mientras el segundo se quedó afuera realizando tareas de vigilancia. Este último logró huir a pie al notar la aproximación de las patrullas.

Si bien el accionar policial impidió que se concretara el robo de objetos de valor, los daños materiales provocados dentro de la estructura habitacional fueron de consideración. "No se llevó nada, pero destrozó la vivienda", lamentó una de las vecinas que presenció el operativo.

A pesar de que la comunidad del Distrito 7 reconoció y valoró la inmediata respuesta de los uniformados en este caso puntual, la preocupación por la ola de delitos va en aumento.

Los vecinos denunciaron que este episodio representa el tercer robo en apenas una semana dentro del mismo cuadrante.

Los residentes locales señalaron que el crecimiento demográfico de la zona de la meseta ha sobrepasado la capacidad operativa de los destacamentos actuales. Asimismo, manifestaron el temor constante que sufren las familias al dejar sus hogares deshabitados durante los horarios de trabajo, remarcando que las medidas de seguridad físicas ya resultan insuficientes para frenar el avance de la delincuencia.