
La industria automotriz argentina sumó un nuevo capítulo de desaceleración durante el mes de octubre. De acuerdo con el último reporte emitido por la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), tanto la fabricación como las entregas al mercado local continuaron en terreno negativo, dejando al comercio exterior como el principal soporte para la actividad de las terminales.
Durante el décimo mes del año, las plantas radicadas en el país produjeron un total de 40.426 unidades (entre automóviles y utilitarios). La cifra marcó una ligera merma del 0,4% respecto a septiembre y una caída interanual del 14,4% frente a las 47.205 unidades ensambladas en octubre de 2025. Con este resultado, el balance de los primeros diez meses acumuló 360.444 vehículos, un 15,5% menos en la comparación interanual (dato que incluyó una corrección estadística de 5.000 unidades realizada por una de las empresas asociadas).
Fuerte retroceso en el mercado interno y comportamiento de los envíos al exterior
La demanda local fue la que experimentó el impacto más severo. Las ventas mayoristas de las terminales a la red de concesionarios alcanzaron las 39.333 unidades en octubre, lo que representó un descenso del 9% en relación con el mes previo y un desplome del 12,2% en la medición interanual. Entre enero y octubre, las entregas a la red acumularon 383.922 vehículos, evidenciando una contracción del 23,2% respecto a 2025.
Por el lado de los despachos internacionales:
Desempeño mensual: Se exportaron 27.793 vehículos en octubre, un 1,5% menos que en septiembre y un 6,2% por debajo del mismo mes del año anterior.
Acumulado anual: En los primeros diez meses se enviaron al exterior 230.865 unidades, logrando un leve repunte del 0,6% en comparación con las 229.433 unidades registradas en el mismo período de 2025.
La mirada de la industria y el reclamo de competitividad
Frente al complejo escenario del mercado interno, las exportaciones se consolidaron como el pilar fundamental para sostener el nivel de actividad de las plantas. Rodrigo Pérez Graziano, presidente de ADEFA, atribuyó los números a un proceso de reacomodamiento condicionado por la demanda local, los costos de competitividad y el comportamiento de las plazas internacionales.
Asimismo, el directivo insistió en la importancia de afianzar políticas que mejoren la competitividad exportadora y faciliten el acceso a nuevos mercados. A su vez, valoró positivamente las medidas dispuestas por el Ministerio de Economía respecto a la compensación de saldos a favor para saldar deudas aduaneras, un reclamo histórico del sector en la agenda pública-privada.
