
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de octubre volvió a mostrar señales de rigidez a la baja. De acuerdo con las estimaciones de las principales consultoras privadas, la inflación del décimo mes del año se posicionó en un rango de entre el 1,8% y el 2%.
De confirmarse estas previsiones el próximo 12 de noviembre, cuando el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publique el dato oficial, el indicador acumulará cinco meses consecutivos sin lograr quebrar de forma sostenida la barrera del 2%.
El fenómeno responde a una marcada inercia inflacionaria que persiste en la economía, donde la formación de expectativas conduce a comercios y empresas a realizar ajustes preventivos en los precios, más allá del dinamismo del costo real o la ausencia de shocks externos.
Proyecciones del sector privado
Las estimaciones de los centros de estudios económicos marcan una fuerte coincidencia sobre el amesetamiento de la curva inflacionaria:
Equilibra: 1,8% EcoGo: entre 1,8% y 2%
Analytica: 2%
C&T Asesores Económicos: ~2%
FIEL (CABA): 2%
Desde la caída observada en mayo —cuando el indicador cedió 0,5 puntos para situarse en 2,1%—, el índice no ha logrado descender a un escalón inferior de manera definitiva. El punto más bajo registrado en este lapso fue en agosto, con un 1,7%, previo al rebote del 1,9% anotado en septiembre.
Análisis sectorial: qué rubros traccionaron la suba
El comportamiento del índice durante octubre exhibió presiones combinadas de productos de consumo masivo y ajustes estacionales:
Indumentaria y calzado: Registró un avance del 2,8% según EcoGo, influenciado principalmente por la rotación de artículos vinculados a la temporada primavera-verano.
Restaurantes y hoteles: Subió un 2,8%, impulsado por los primeros reajustes de tarifas de cara al período estival y las vacaciones de verano.
Alimentos y bebidas: Mantuvo una dinámica por encima del promedio general, con incrementos calculados en 2,3% por LCG y 2,4% por EcoGo. Dentro del rubro, las mayores variaciones se concentraron en condimentos, seguidos por verduras y carnes.
Salud: Anotó un alza del 2,3%.
En el extremo opuesto, los rubros que mostraron mayor contención en sus precios fueron Equipamiento del hogar (0,1%), Educación (0,7%) e Información y comunicación (1,1%).
El dilema del consumo y las expectativas oficiales
La firmeza del piso inflacionario genera preocupación en el plano socioeconómico debido a que la suba de la canasta alimentaria por encima del índice general impacta de forma directa en el valor de la Canasta Básica Alimentaria, lo que amenaza con presionar los indicadores de indigencia y pobreza. Esta dinámica se da en un contexto de retracción de la demanda agregada: las mediciones de consumo privado en supermercados y autoservicios reflejan descensos de hasta 2,1% en la comparación interanual.
Por otra parte, el escenario privado contrasta con los pronósticos del Banco Central, cuyas autoridades manifestaron que la inflación debería encarar una senda descendente hacia el cierre del año.
No obstante, los analistas advierten sobre los desafíos del último bimestre, un período caracterizado históricamente por tensiones estacionales vinculadas al pago del medio aguinaldo, los gastos de fin de año y los ajustes en combustibles y turismo.
