04-06-1955 / 24-10-2026
Papá, Dios necesitó un ángel hermoso y te llamó a su casa.
Nos duele tu partida, pero nos consuela saber que ya descansas en paz que no sufrís más.
Fuiste un gran esposo, y sobre todo el mejor papá del mundo, un hombre justo bueno admirable y sobre todo valiente luchador.
Guíanos desde el cielo hasta que nos volvamos a encontrar.
Con amor eterno, tu esposa, hija e hijo.
