
La entidad financiera internacional J.P. Morgan encendió luces de alerta sobre el rumbo de la economía nacional al advertir que el nivel de actividad registró durante el mes de julio su peor desempeño mensual excluyendo los periodos de aislamiento estricto.
A raíz de este tropezón estadístico, el banco estadounidense resolvió recortar de forma drástica sus proyecciones de crecimiento para la Argentina, bajando del 2,7% al 1,5% la estimación de expansión prevista para el cierre del año 2026. El informe, elaborado por los analistas Lucila Barbeito y Diego Pereira, reconoció que si bien las proyecciones iniciales contemplaban un resultado adverso para el séptimo mes del año debido al enfriamiento observado durante el segundo trimestre, la magnitud de la contracción superó con creces los cálculos preliminares.
"Esperábamos un dato débil de actividad en julio, en línea con el contexto de debilidad que caracterizó al segundo trimestre. Sin embargo, la contracción informada superó ampliamente nuestra previsión de aproximadamente -1% mensual", detalló la entidad financiera.
Un retroceso sin precedentes recientes y disparidad sectorial
De acuerdo con los registros oficiales difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) a través del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), la actividad económica experimentó una retracción desestacionalizada del 2,9% frente al mes de junio. Magnificando el impacto, J.P. Morgan subrayó que, dejando de lado eventos excepcionales como el confinamiento estricto de abril de 2020, la crisis financiera global de 2008 o el estrés cambiario de 2018-2019, no se registraba una caída mensual de semejante magnitud desde el año 2004.
El impacto sectorial fue heterogéneo pero con predominio negativo: de los quince rubros relevados por el organismo oficial, ocho marcaron bajas interanuales. Las caídas más significativas se concentraron en el comercio mayorista, minorista y reparaciones (-5,1%) y en la industria manufacturera (-4,6%), mientras que en la vereda opuesta se ubicaron sectores dinámicos como la explotación de minas y canteras, que avanzó un 8,4%. Ante este panorama, el banco proyecta una contracción anualizada del 4% para el tercer trimestre, lo que mantiene la máxima atención sobre los indicadores de agosto y septiembre para definir la trayectoria general de la economía.
