
El Gobierno Nacional oficializó una nueva escala para el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) a través de la Resolución 4/2026 del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario, en una medida sin antecedentes tras no alcanzarse un acuerdo entre las partes. La particularidad del dictamen radica en que las cifras establecidas por la administración central resultaron sensiblemente inferiores a la propia propuesta que la representación empresarial había presentado a las centrales sindicales en las reuniones previas.
La normativa dispone incrementos escalonados de un promedio de 7.000 pesos mensuales. De este modo, el haber mínimo legal se fijó en 383.800 pesos a partir del 1° de septiembre, proyectando un sendero de miniaumentos que alcanzará los 437.000 pesos recién en abril de 2027. La pauta contrasta con el ofrecimiento privado descartado durante la negociación frustrada del viernes anterior, donde las cámaras empresarias habían propuesto llevar el haber a 468.000 pesos para abril del año próximo, oferta que fue calificada de "irrisoria" por la CGT y las CTA —quienes reclamaban un haber de 993.000 pesos a diciembre— y que derivó en la falta de cuórum para sesionar.
La actualización por decreto se da en un contexto de marcada pérdida de la capacidad de compra de las remuneraciones de base. De acuerdo con un relevamiento del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA, el salario mínimo acumula una contracción real del 40,5% entre noviembre de 2023 y julio de 2026. Los analistas de la institución remarcaron que el poder adquisitivo actual se ubica en niveles inferiores a los registrados durante la crisis de 2001 y representa apenas un tercio del pico histórico alcanzado en septiembre de 2011.
