
La firma automotriz Ford implementará desde octubre un reajuste en su esquema de fabricación en la planta bonaerense de General Pacheco. La terminal pasará de ensamblar 380 a 315 unidades diarias de la pick up Ranger, lo que implica una reducción del 17% en sus volúmenes operativos.
La medida responde a la desaceleración de las ventas en el mercado interno —con un retroceso acumulado del 13% en los patentamientos entre enero y julio— y al menor dinamismo de la demanda en Brasil, principal destino de los envíos al exterior. Sobre este panorama, Sebastián Trotta, director de Marketing de la compañía, reconoció que «ese segmento no está teniendo el volumen que esperábamos».
Rumores, reclamo fiscal y presión impositiva
El anuncio de la reestructuración productiva generó especulaciones en redes sociales sobre una eventual parálisis de la planta o recortes de personal. En paralelo, el ajuste se produce poco después del planteo realizado por el presidente de Ford Sudamérica, Martín Galdeano, ante el ministro de Economía, Luis Caputo, donde advirtió sobre el impacto del 12% de carga impositiva que grava a cada unidad exportada y remarcó que «sin exportaciones, la planta de Pacheco sería una planta sin futuro».
A la caída de las exportaciones se suma una contracción del mercado local en los primeros días de agosto y un ajuste en las proyecciones anuales del sector, que se ubican por debajo de las 550.000 unidades.
Competencia internacional y avance de nuevas marcas
El escenario recesivo de las terminales tradicionales coincide con un cambio en la composición de las ventas locales. Beneficiadas por esquemas arancelarios preferenciales para tecnologías híbridas y eléctricas, firmas de origen chino como BYD y BAIC lograron posicionarse en los primeros puestos de comercialización en agosto, mientras que las marcas históricas registraron caídas en sus volúmenes de ventas de entre el 30% y el 57%.
En este contexto, la disminución de la actividad de la Ranger —el segundo modelo con mayor cantidad de patentes registradas detrás de la Toyota Hilux— refleja las severas dificultades operativas que atraviesa el complejo automotor nacional.
