
Buenos Aires — El panorama para la industria manufacturera continúa mostrando signos de debilidad y previsiones desfavorables para la segunda mitad del año.
Según la última Encuesta de Tendencia de Negocios correspondiente a junio, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), casi un tercio de los empresarios del sector califica la coyuntura actual de su actividad como “mala”, mientras que las perspectivas respecto a la contratación de personal y al nivel de producción general se mantienen en terreno negativo.
El informe oficial precisa que el 29,2% de los industriales consultados considera que la situación presente de su empresa es desfavorable, contrapuesto a un ajustado 6,2% que la evalúa como “buena” y a un 64,7% que la encuadra dentro de parámetros “normales”. A su vez, el Índice de Confianza Empresarial registró una lectura de -17,8%, profundizando la tendencia bajista en comparación con mediciones anteriores y consolidando un sesgo de cautela y pesimismo entre los tomadores de decisiones del sector manufacturera.
Falta de demanda y restricciones financieras
Al analizar los factores que limitan la capacidad operativa y de crecimiento de las plantas fabriles, la contracción del mercado interno se posicionó de manera holgada como la principal preocupación. Un 52,1% de los directivos y gerentes encuestados señaló que la insuficiencia de la demanda local representa el mayor obstáculo para incrementar la producción. A esto se suma un 10% que identificó como principal traba a la competencia ejercida por los productos importados.
Por otra parte, la dimensión financiera añade presión al balance de las empresas: un 23% calificó como “mala” su situación en esta área —frente al 10% que la percibe favorable—, en tanto que el 28% de los participantes remarcó que el acceso al crédito continúa siendo “difícil”, condicionando la posibilidad de encarar inversiones de capital o financiamiento de trabajo diario.
Proyecciones para el tercer trimestre
De cara al período comprendido entre julio y septiembre, las expectativas vinculadas al mercado de trabajo fabril no anticipan un proceso de recuperación. Apenas un 3,8% de los industriales prevé incrementar su plantilla de trabajadores, en contraste con un 16,1% que anticipa reducciones en su dotación de personal. La gran mayoría, representada por el 76,2%, estima que mantendrá sus planteles sin modificaciones.
En lo relativo al volumen físico de producción, un 17,1% de las firmas proyecta un retroceso, mientras que el 14,1% espera algún nivel de incremento. Asimismo, el uso de la capacidad instalada medido en horas trabajadas refleja este mismo escenario: un 18,2% prevé reducciones, frente a solo un 5,6% que proyecta un alza. Las exportaciones se posicionan como la única variable con una perspectiva ligeramente positiva, con un 16% de los empresarios estimando un crecimiento en los envíos al exterior.
Desde el INDEC explicaron que este indicador busca medir la evolución cualitativa del sector mediante la consulta directa a altos ejecutivos y que se enmarca en un contexto donde la industria manufacturera acumula caídas interanuales en sus niveles de actividad.
