El costo de la vida en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sumó una nueva presión sobre el bolsillo de los consumidores. De acuerdo con el último relevamiento del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), conformado por la UBA y el Conicet, una familia tipo requirió un total de $282.758 durante junio para abonar los servicios de electricidad, gas natural, agua potable y transporte público. La cifra marca un incremento del 10,1% respecto de mayo y un fuerte salto del 54% en la comparación interanual.

El informe técnico resalta que este conjunto de tarifas esenciales experimentó una disparada del 919% desde diciembre de 2023, un ritmo regulatorio que casi cuadruplica la evolución del índice de precios al consumidor general para el mismo lapso, el cual se ubicó en torno al 236%.

El impacto estacional del invierno y el peso del transporte

La aceleración del 10,1% registrada en el sexto mes del año responde a una convergencia de nuevos cuadros tarifarios y un aumento en el consumo hogareño ligado a las bajas temperaturas. Los rubros mostraron los siguientes comportamientos:

·Gas natural: Fue el componente que más subió, con un avance promedio del 23,4% mensual, traccionado por incrementos del 4,4% en el cargo fijo y del 2,2% en el variable, además del pico de demanda invernal.

·Energía eléctrica: Evidenció un alza neta del 14,8% debido al ajuste en sus componentes fijos (+4,7%) y variables (+1,6%), sumado al uso intensivo de artefactos de calefacción residencial.

·Transporte público: Registró un incremento del 5,7% mensual. Los colectivos dentro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires subieron un 4,6%, mientras que los recorridos interjurisdiccionales avanzaron un 7,1%.

En la perspectiva interanual, la movilidad urbana se consolidó como el servicio con mayor nivel de actualización (+75%), representando de manera aislada la mitad de los puntos porcentuales de la suba de la canasta y absorbiendo el 41% de los desembolsos totales. Los analistas del IIEP calcularon que el costo real de un pasaje de colectivo en la Ciudad asciende a $2.014, abriendo una brecha del 155% frente a los $788 que abona efectivamente el pasajero.

Pérdida de poder adquisitivo y el estado de los subsidios

La porción del presupuesto familiar destinada a sostener los servicios básicos continuó en aumento, absorbiendo ya el 15% del salario promedio registrado (el cual se estimó en $1.919.353 para junio). Esta relación achicó la capacidad de compra de los asalariados: actualmente, un sueldo neto equivale a 6,8 canastas de servicios, mientras que doce meses atrás permitía cubrir 8 canastas completas.

En términos de financiamiento sectorial, los usuarios del AMBA cubren en promedio el 58% del costo de explotación real de las prestaciones, quedando el 42% restante a cargo de las partidas presupuestarias del Estado. Sin embargo, la distribución del gasto público muestra una marcada asimetría: mientras que los subsidios destinados al sector energético aumentaron un 52% en términos reales durante el último año, las compensaciones al transporte de pasajeros cayeron un 39%, al punto de que los fondos específicos para colectivos no registraron giros ni devengamientos oficiales durante los meses de mayo y junio.